Estados Unidos afirma que Panamá vio más riesgos que beneficios en su relación con China

Un alto funcionario del Departamento de Estado aseguró que el Gobierno panameño concluyó que la Iniciativa de la Franja y la Ruta representaba más riesgos que ventajas para el país.

El presidente panameño José Raúl Mulino decidió romper la alianza con China a través de la llamada Franja y la Ruta.

El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Michael Kozak, aseguró que Panamá decidió abandonar la Iniciativa de la Franja y la Ruta tras concluir que su permanencia en ese proyecto impulsado por China le generaba más perjuicios que beneficios.

Las declaraciones fueron brindadas durante una audiencia del Subcomité para el Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, luego de que el senador John Curtis preguntó qué lecciones deja el caso panameño para contrarrestar la influencia de China en América Latina.

Kozak explicó que la decisión fue tomada por las propias autoridades panameñas.

“Panamá había llegado a su propia conclusión de que ser parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta era más una responsabilidad que una ganancia, por lo que nos dijeron que estaban listos para irse”, afirmó el funcionario estadounidense.

Panamá oficializó en abril de 2025 su retiro de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, el ambicioso proyecto global de infraestructura promovido por China, en un claro giro de su política exterior hacia una mayor alineación con Estados Unidos.

También señaló que la Contraloría de Panamá revisó las concesiones portuarias otorgadas a empresas con sede en Hong Kong y detectó presuntas irregularidades.

“También hicieron que su contralor investigara la forma en que se habían otorgado esas concesiones portuarias y encontró mucho fraude e incumplimiento del acuerdo. Entonces, su Corte Suprema tomó medidas al respecto”, sostuvo, en referencia a la anulación del contrato de los puertos Balboa y Cristóbal a la empresa china CK Hutchison.

Según Kozak, tras esas decisiones China reaccionó ejerciendo presión sobre Panamá.

“China luego intentó intimidarlos realizando inspecciones y deteniendo sus buques con bandera de Panamá en puertos chinos”, dijo.

Agregó que el país centroamericano recibió respaldo de otras naciones de la región que manifestaron públicamente su solidaridad frente a esas acciones.

 

 

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