El subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, Michael Kozak, lanzó el martes uno de los pronunciamientos más contundentes de la administración del presidente Donald Trump sobre Nicaragua, al asegurar que la situación política en ese país “debe cambiar y pronto” debido al régimen que gobierna la nación centroamericana.
Durante una comparecencia ante el Subcomité para el Hemisferio Occidental del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos, Kozak afirmó que la dictadura de Nicaragua representa una preocupación para Washington por la represión interna y la presencia de actores considerados una amenaza para la seguridad estadounidense.
“Nicaragua sufre bajo una brutal y cleptocrática dinastía dictatorial que reprime a todos los miembros de la Iglesia Católica, así como a sus ciudadanos, y que da refugio a adversarios de la seguridad de Estados Unidos”, dijo Kozak en su testimonio.
El funcionario advirtió que “el statu quo en Nicaragua es intolerable para Estados Unidos y sus vecinos, así como para el pueblo nicaragüense. Debe cambiar, y pronto”.
Las declaraciones han sido las más enérgicas emitidas públicamente hasta la fecha por un funcionario de la actual administración estadounidense respecto a la dictadura Nicaragua. El funcionario reiteró que Washington mantiene su preocupación por la situación política en Cuba, Nicaragua y Venezuela, países que considera focos de inestabilidad en la región.
Kozak subrayó que en el hemisferio “no solo nos preocupa la inestabilidad y los actores malintencionados en Cuba, Nicaragua y Venezuela”.
Sobre elecciones en Venezuela
Durante su intervención, Kozak también abordó la situación de Venezuela y explicó que Estados Unidos considera necesario encontrar un equilibrio para convocar elecciones tras la emergencia provocada por los recientes terremotos que afectaron al país.
“No queremos elecciones demasiado pronto cuando no tienen la maquinaria establecida. Creo que algo así como el 40% de los votantes en Venezuela no están registrados en este momento. Tienen que arreglar el padrón electoral, renovar el Consejo Electoral, pero no queremos tener elecciones demasiado tarde, la gente no va a invertir a largo plazo en Venezuela hasta que no vean un gobierno estable democráticamente elegido. Uno de los buenos acontecimientos en nuestra opinión ha sido el esfuerzo entre la Asamblea Nacional de 2015 que fue un grupo elegido democráticamente y eso incluye las autoridades interinas, que ya anunciaron que empezarán a trabajar el primero de agosto para tratar de poner en marcha todos esos elementos que se necesitan para tener elecciones”, dijo Kozak.
El funcionario estadounidense también manifestó que la posición de Washington es que todos los venezolanos exiliados puedan regresar a su país, especialmente aquellos que enfrentan procesos judiciales impulsados por el régimen.
“Pero al mismo tiempo, dejamos claro que en estas circunstancias estamos tratando de lidiar con el terremoto. Nuestra posición es que todos los venezolanos en el exilio por órdenes de arresto en Venezuela, todos deberían poder regresar y eso incluye primero que nada a María Corina Machado. Hemos avanzado en eso pero aún no hemos logrado una completa resolución con las autoridades interinas”, concluyó el subsecretario.
