El escrutinio presidencial en Honduras avanzó muy poco durante el viernes, en un proceso marcado por retrasos, mínima transmisión de actas y llamados a la calma desde distintos sectores. Aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE) continuó sumando votos, el ritmo fue tan bajo que no modificó de forma significativa la distancia entre los dos principales candidatos.
A las 6:00 de la mañana, el aspirante del Partido Nacional, Nasry Asfura, registraba 1,124,448 votos frente a los 1,104,976 de Salvador Nasralla, del Partido Liberal. Una hora después, el avance fue de apenas unos 2,500 votos para Asfura y 1,500 para Nasralla.
Unas horas más tarde, hacia las 10:00 de la mañana, el recuento volvió a estancarse: solo se sumaron alrededor de 300 votos por cada candidato, reflejando un ritmo que generó inquietud tanto dentro como fuera del país.
Al mediodía, la actualización del CNE mostró 1,129,729 votos para el Partido Nacional y 1,109,489 para el Partido Liberal, un incremento de apenas 2,300 y 2,500 votos respectivamente.

Para las 3 de la tarde, el crecimiento volvió a ser mínimo: 700 votos más para Asfura y 500 para Nasralla. Y hacia las 7 de la noche, los resultados preliminares se ubicaron en 1,132,321 votos para el nacionalista y 1,112,579 para el liberal.
En total, durante 12 horas de escrutinio, Asfura sumó solo 7,873 votos y Nasralla 7,594, mientras el porcentaje de actas transmitidas avanzó apenas 0.69%, del 87.33% al 88.02%. La región observa con atención un proceso que sigue sin definirse y que mantiene la tensión postelectoral en Honduras.







