El 84.1 % de los costarricenses consideran que el expresidente y ahora ministro de la Presidencia y de Hacienda, Rodrigo Chaves, tiene “mucha o alguna” influencia sobre las decisiones del gobierno de la presidenta Laura Fernández.
El estudio de opinión Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica ( CIEP-UCR) revela que el 64.4 % de los costarricenses consultados asegura que el expresidente Chaves tiene “mucha influencia”, mientras que el 19.7 % dice tiene “alguna influencia” en las decisiones de Fernández.
El estudio señala que el 36 % de los consultados dice sí es seguidor de Fernández, pero no de Chaves; mientras que el 64 % dice ser seguidor de ambos personajes.
“Los primeros meses de la administración de Laura Fernández muestran un elemento distintivo en la forma en la que la ciudadanía percibe el ejercicio del gobierno: la coexistencia de la figura de la actual presidenta con la influencia reconocida del expresidente Rodrigo Chaves”, afirma el estudio.
Antes de asumir la presidencia, Fernández aclaró en varias entrevistas que sería ella quien tomaría las decisiones y no Chaves, por lo que, ella tendría “la última palabra” en las decisiones a tomar durante su gobierno en el período 2026-2030.
En los primeros tres meses de gobierno de Fernández tal parecería que Chaves ha tenido carta abierta para tomar decisiones, pues, desde que asumió como ministro ha intentando en múltiples ocasiones que se reduzca al mínimo el presupuesto del Poder Judicial.
La aprobación de Fernández
La encuesta también muestra que la presidenta Fernández tiene un 64 % de aprobación, pese a que los consultados dicen que podrían cambiar de opinión dependiendo de las decisiones de la mandataria en temas como recortes del Fondo de Educación Superior, por casos de corrupción, por la minería a cielo abierto o por desobediencia a resoluciones del Poder Judicial.
Una de las particularidades que señala el estudio es que si bien Fernández tiene un apoyo del 64 %, el gobierno en general tiene un 59 % de evaluación positiva, con el 24 % de rechazo. La mayoría del apoyo viene de hombres que tienen niveles educativos que no llegan al universitario, de más de 35 años y que proceden de las provincias costeras.







