El Gobierno de Estados Unidos designó este sábado al viceministro del Interior de Nicaragua, Luis Roberto Cañas Novoa, por su participación en graves violaciones de derechos humanos, en el marco del octavo aniversario de las protestas sociales de 2018.
La decisión fue anunciada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien vinculó la medida con la represión ejercida por el gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo contra manifestantes.
“Hace casi ocho años, la dictadura de Rosario Murillo y Daniel Ortega desató una brutal ola de represión contra los nicaragüenses que se opusieron con valentía contra las crecientes tiranía, corrupción y abusos del régimen. Hoy, con motivo del aniversario de las protestas de abril de 2018 y en memoria de los más de 325 manifestantes asesinados tras los hechos, la Administración Trump designa al viceministro del Interior, Luis Roberto Cañas Novoa, por su participación en graves violaciones de derechos humanos”, anunció el Secretario de Estado, Marco Rubio.
La sanción se aplica bajo la sección 7031(c), que restringe el ingreso a Estados Unidos a funcionarios implicados en violaciones de derechos humanos.
The Trump Administration continues to hold the Murillo-Ortega dictatorship accountable for brutal human rights violations against Nicaraguans. I’m designating Nicaraguan Vice Minister of the Interior Luis Roberto Cañas Novoa for his role in human rights violations.
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) April 18, 2026
Cañas Novoa ha sido señalado por organismos internacionales como una figura clave en la estructura represiva del régimen nicaragüense.
Entre las acusaciones en su contra figuran detenciones arbitrarias, torturas y la responsabilidad en la muerte del preso político Eddy Montes en 2019.
El arquitecto de la apatridia
Cañas Novoa es figura clave de la represión y espionaje sandinista, Cañas ha acumulado poder en áreas sensibles del régimen y lo aplica arbitrariamente.
Según denuncias de organismos internacionales, Cañas Novoa es el cerebro de las políticas de destierro y apatridia: coordina la anulación de pasaportes, notifica a las aerolíneas negar el embarque y supervisa las listas de viajeros para decidir quién puede o no ingresar a Nicaragua.
Pero su poder no termina en el ámbito migratorio. Cañas también dirigió el sistema penitenciario nacional, donde, según la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), desaparecen y torturan a opositores.
El dictador Daniel Ortega ha elogiado el trabajo de Cañas y ha dicho que es “un compañero que no lo dejamos dormir: y que es el que está “pendiente del tráfico terrestre, del tráfico aéreo, de la gente que entra por pasos ciegos”.
Su perfil combina dos funciones: carcelero de prisioneros políticos y verdugo migratorio de exiliados, roles que lo convierten en pieza central del aparato represivo sandinista desde 2018.
Además, entre 2021 y 2024, Cañas estuvo señalado de facilitar el tráfico humano a gran escala: bajo su gestión, el Aeropuerto Internacional de Managua funcionó como trampolín para casi un millón de migrantes rumbo a Estados Unidos, en un negocio millonario que fortaleció los ingresos del régimen.
Luis Cañas es el hombre que confisca pasaportes y llama a las líneas aéreas para negar el ingreso de nicaragüenses a su patria. Cañas Novoa es un oscuro ex policía corrupto y violento, señalado de ser el principal represor en las cárceles de la dictadura.
