El Gobierno de Estados Unidos felicitó este jueves a la diplomática costarricense Lina Eugenia Ajoy Rojas por su elección como nueva secretaria general del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) para el período 2026-2030 y expresó su interés en trabajar junto a ella en temas de seguridad, prosperidad y gobernanza regional.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el Departamento de Estado estadounidense destacó el nombramiento de Ajoy y lanzó una crítica directa a la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo de Nicaragua.
“Felicitaciones a la Embajadora de Costa Rica, Lina Ajoy Rojas, por su selección como próxima Secretaria General de SICA. Esperamos con interés trabajar con ella para garantizar la seguridad, fortaleza y prosperidad de EE.UU., así como para exigir responsabilidades al régimen represivo de Nicaragua”, indicó la institución.
La elección de Ajoy pone fin a un prolongado período de casi tres años en el que el organismo regional permaneció sin secretario general. La vacante surgió tras la renuncia del nicaragüense Werner Vargas Torres en noviembre de 2023, debido a presiones de la misma dictadura Ortega-Murillo.
La nueva secretaria general se convierte además en la primera costarricense y la primera mujer en asumir la máxima representación administrativa del SICA desde su fundación.
Ajoy es diplomática de carrera desde 1999 y forma parte del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica. Es abogada y notaria graduada de la Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA) y cuenta con especializaciones en mediación, negociaciones internacionales y cooperación internacional.
La designación no estuvo exenta de controversias. El régimen de Managua rechazó inicialmente la propuesta costarricense al considerar que la Secretaría General correspondía a un candidato presentado por la dictadura, argumentando que había sometido tres ternas distintas que fueron rechazadas por los Estados miembros.
Las autoridades nicaragüenses denunciaron lo que calificaron como un “bloqueo injustificado, injustificable, ilegal e ilegítimo” para impedir que un representante suyo asumiera el cargo.
Sin embargo, analistas regionales sostienen que las normas internas del SICA fueron modificadas y que la designación ya no depende exclusivamente de Nicaragua. El analista nicaragüense Alfredo Gutiérrez afirmó que los candidatos impulsados por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo enfrentaban fuertes cuestionamientos por presuntas violaciones a los derechos humanos.
Por su parte, el politólogo Félix Maradiaga consideró que el interés de Nicaragua por controlar la Secretaría General del SICA respondía a una estrategia orientada a fortalecer la influencia de China y Rusia en Centroamérica. Según el analista, esa agenda resulta incompatible con los principios históricos y democráticos que dieron origen al organismo regional.






