La República Popular China está metiendo las manos en Guatemala y el alcalde de Antigua Guatemala, Juan Manuel Asturias es el receptor de fondos de ese país para un proyecto escolar cuestionado por su sobrecostos y atrasos, según ha denunciado el medio guatemalteco República.
La construcción de la Escuela Primaria de San Mateo Milpas Altas, en Sacatepéquez, permanece paralizada pese a que su presupuesto aumentó un 62 %. En medio del estancamiento del proyecto, el alcalde de La Antigua Guatemala, Juan Manuel Asturias, habría buscado apoyo financiero de la República Popular China para concluir la obra.
La investigación del medio señala que el proyecto pasó de un presupuesto inicial de Q17.9 millones ($2.3 millones), aprobado mediante el Convenio 34-2024, a un contrato adjudicado por Q27.2 millones ($3.5 millones) a la empresa CONSTRAUBE. El incremento fue de Q9.3 millones ($1.22 millones) y, de acuerdo con la Contraloría General de Cuentas (CGC), no contó con el respaldo técnico ni con la modificación formal del convenio correspondiente.
Según el reporte, fuentes cercanas al caso indicaron que el alcalde sostuvo acercamientos con la embajadora de la República Popular China en Costa Rica para explorar mecanismos de financiamiento que permitieran concluir el proyecto. Durante esas conversaciones se habría planteado un aporte cercano a $1.5 millones, equivalente a casi el 50 % del presupuesto vigente de la obra.
El proceso de contratación también ha generado cuestionamientos. Al concurso identificado con el NOG 23692162 se presentaron cuatro empresas y hubo dos ofertas más económicas. Sin embargo, la municipalidad adjudicó el contrato a CONSTRAUBE pese a ser más cara.
Como sultado de las auditorías, la Contraloría impuso multas por Q162,250 ($21,291) a siete funcionarios municipales, incluido el alcalde Juan Manuel Asturias, por autorizar un contrato superior al monto aprobado sin la documentación técnica y legal requerida. Además, el Consejo Departamental de Desarrollo (CODEDE) de Sacatepéquez rechazó modificar el convenio al detectar incrementos de entre 2 % y 300 % en distintos renglones de la obra.
Pese al incremento presupuestario, el proyecto continúa reportando un 0 % de ejecución financiera por segundo año consecutivo, aunque debía concluir en julio de 2025. Mientras tanto, 575 estudiantes permanecen sin un centro educativo adecuado y reciben clases en viviendas particulares y otros espacios improvisados.
La publicación también cuestiona algunos componentes del proyecto, entre ellos la instalación de dos ascensores con un costo conjunto de GTQ800,000 y la construcción de una cancha polideportiva valorada en aproximadamente GTQ3.27 millones. El medio compara esos montos con proyectos similares ejecutados en otros municipios del país por inversiones considerablemente menores, lo que, según el reportaje, evidencia diferencias significativas en el uso de los recursos públicos destinados a infraestructura educativa.
El caso, añade la investigación, trasciende un simple retraso administrativo. Las observaciones de la Contraloría, las sanciones impuestas a funcionarios, el rechazo del CODEDE para modificar el convenio y la ausencia de avances financieros mantienen en incertidumbre el futuro de la escuela. Mientras se buscan nuevas fuentes de financiamiento, incluidos los acercamientos con China, cientos de estudiantes continúan esperando un centro educativo que, después de más de dos años, sigue sin materializarse.







