La líder opositora venezolana María Corina Machado fue recibida este jueves por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una reunión privada en la Casa Blanca. Este encuentro estuvo marcado por un bajo nivel de protocolo. Además, las definiciones políticas sobre el futuro de Venezuela siguen abiertas.
El encuentro se realizó durante un almuerzo cerrado, lejos de cámaras y actos oficiales. Machado ingresó por una entrada privada del edificio presidencial y vistió un traje blanco. Por lo tanto, la escena contrastó con el alto impacto político del diálogo.
De la reunión también participó el secretario de Estado, Marco Rubio, una figura clave en la política estadounidense hacia América Latina. Además, según el entorno de la dirigente opositora, Machado le entregó a Trump una medalla conmemorativa. También le entregó una placa vinculada al Premio Nobel de la Paz que recibió recientemente.
Encuentro con interés
Mientras se desarrollaba el almuerzo, la vocera de la Casa Blanca aseguró que Trump “esperaba con interés la reunión” y anticipó un diálogo positivo. Sin embargo, desde Washington evitaron presentar el encuentro como un respaldo directo a Machado para encabezar una eventual transición en Venezuela.
Salida de Maria Corina Machado (@MariaCorinaYA) de la Casa Blanca (@WhiteHouse) tras reunión con el Presidente Donald Trump (@POTUS). pic.twitter.com/eWvzoINFfV
— Vocería Oficial de Venezuela (@voceriavzla) January 15, 2026
Antes del encuentro, la propia Machado había expresado su intención de compartir simbólicamente el Premio Nobel con Trump, al considerar que su rol frente a Venezuela fue “histórico” y clave para avanzar hacia una transición democrática, según declaró en entrevistas recientes.
Pese a esos elogios, Trump confirmó que mantiene conversaciones con la presidenta interina Delcy Rodríguez, a quien definió como “una persona extraordinaria”. Además, sostuvo que ve “difícil” que Machado lidere el país. Esto lo considera porque no cuenta con el apoyo interno necesario.
El encuentro se dio en paralelo a decisiones económicas de peso. Estados Unidos confirmó la incautación de otro petrolero vinculado al transporte de crudo venezolano en el Caribe y comenzó oficialmente la venta de petróleo de Venezuela, con una primera operación valuada en 500 millones de dólares y un plan que podría alcanzar los 50 millones de barriles o más.






