Un fenómeno climatológico avanza desde las llanuras hacia el este y combina nevadas intensas, lluvias heladas y vientos fuertes, advirtió el Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos. Las autoridades alertan que estas condiciones pueden afectar gravemente la movilidad durante reuniones familiares y celebraciones.
Según reportes de The Associated Press, los primeros impactos ya se sienten en rutas y aeropuertos, con demoras y cancelaciones, especialmente en el noreste y en la región de los Grandes Lagos, donde el tránsito festivo es elevado.
El Alto Medio Oeste registra un aumento de nevadas y ráfagas intensas. En sectores de los Grandes Lagos, la acumulación de nieve podría superar los 30 centímetros, y en la costa sur del Lago Superior se esperan hasta 60 centímetros, lo que motivó la emisión de avisos de ventisca que podrían impedir la circulación.
En el sur del país, el panorama cambia de forma abrupta. Tras varios días de calor inusual, un frente frío conocido como “Norte Azul” provocará un descenso marcado de temperaturas y la llegada de tormentas eléctricas severas. Ciudades como Atlanta y Dallas pasarán de máximas cercanas a los 20 grados a registros invernales en pocas horas.

Los meteorólogos explican que el sistema se fortalece por el choque entre aire frío procedente de Canadá y masas cálidas del sur. En las próximas 48 horas se esperan ventiscas en el Medio Oeste, lluvias heladas en Nueva Inglaterra y tormentas desde el este hasta el sur del país.
Mientras tanto, la costa oeste aún se recupera de recientes lluvias intensas. En California, inundaciones y deslizamientos causaron al menos cuatro muertes, según autoridades locales. La sucesión de extremos climáticos refuerza la preocupación por el impacto de estos eventos en la vida cotidiana y en la seguridad durante el cierre del año.






