Seis personas fueron enviadas a prisión acusadas de integrar esta estructura criminal que operaba en el departamento colombiano de Norte de Santander, una zona clave en las rutas migratorias de la región.
Según la Fiscalía, los integrantes de la red interceptaban a migrantes en terminales de transporte de Cúcuta y en los municipios de Pamplonita y Los Patios, donde les ofrecían viajes organizados hacia países de Sudamérica.
Los paquetes incluían traslados en buses turísticos a ciudades como Quito, Lima y distintos destinos de Chile, además de alojamiento, alimentación, tarjetas de internet, telefonía y acompañamiento durante el recorrido.
Las autoridades también confirmaron que ofrecían rutas hacia el Urabá colombiano, punto de ingreso a la selva del Darién, utilizada por miles de migrantes que buscan llegar a Centroamérica y, posteriormente, a Estados Unidos.

Sin embargo, los documentos entregados a los viajeros eran falsos o estaban vencidos. En muchos casos, los migrantes eran abandonados a mitad de camino, especialmente en la frontera con Ecuador.
La investigación logró identificar al menos seis viajes en los que fueron transportadas 222 personas, entre ellas 27 menores de edad. La mayoría de las víctimas quedaron en situación de vulnerabilidad tras ser dejadas sin recursos ni apoyo.
Las seis personas enfrentan cargos por concierto para delinquir y tráfico de migrantes agravado. Cinco permanecerán en centros carcelarios y una cumplirá la medida en su domicilio, mientras continúan las investigaciones.







