La migración hacia Estados Unidos atraviesa un momento inédito. A mitad del año fiscal 2026, las detenciones en la frontera sur se encaminan a ser las más bajas en casi seis décadas, en medio de un endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la administración de Donald Trump.
Según el más reciente informe de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos, basado en datos oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), el número de migrantes detenidos está en camino de convertirse en el más bajo desde 1967, marcando un giro significativo en la dinámica migratoria regional.
En los primeros seis meses del año fiscal, la Patrulla Fronteriza registró 42,757 detenciones en la frontera con México, mientras que otros 20,975 migrantes fueron interceptados en los puertos de entrada oficiales. Estas cifras consolidan una tendencia a la baja que contrasta con los picos migratorios registrados en años anteriores.
El informe atribuye esta caída a una combinación de factores, entre ellos la suspensión del acceso al asilo en la frontera, vigente desde enero de 2025, y el impacto de una política de “deportaciones masivas” que ha generado un clima de temor tanto en la frontera como en el interior de Estados Unidos.
Sin embargo, los datos muestran que la reducción no es uniforme. Entre febrero y marzo de 2026, las detenciones aumentaron un 25%, pasando de 6,598 a 8,268 casos, lo que sugiere un patrón estacional vinculado a mejores condiciones climáticas para migrar.
El perfil de los migrantes también ha cambiado. El 74% de los detenidos en marzo eran ciudadanos mexicanos, y el 92% provenían de México y cuatro países de Centroamérica: Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, lo que evidencia una fuerte concentración regional en los flujos migratorios actuales.
Menos niños detenidos
Otro dato relevante es la caída en la migración familiar. Solo el 13% de los detenidos en 2026 corresponde a niños o grupos familiares, la proporción más baja desde 2012. En marzo, esta cifra se redujo aún más, con apenas un 10% de menores y padres entre los interceptados.

El informe también destaca que, por undécimo mes consecutivo, la Patrulla Fronteriza no liberó a ningún migrante dentro del territorio estadounidense: todos fueron detenidos o expulsados, lo que refleja un cambio radical en la gestión de solicitudes de protección.
En paralelo, las deportaciones también muestran una tendencia al alza. Solo en marzo de 2026, Estados Unidos realizó 225 vuelos de expulsión, frente a 183 en febrero del mismo año y 135 en marzo de 2025, lo que evidencia un incremento sostenido en la política de deportaciones.
A pesar de la caída en las detenciones, el informe advierte que la crisis migratoria no ha desaparecido, sino que se ha transformado. Las restricciones al asilo, el endurecimiento de las políticas y el aumento de las deportaciones están reconfigurando las rutas migratorias y empujando a miles de personas a buscar alternativas más riesgosas o a permanecer en condiciones precarias en países de tránsito.







