El mercado laboral tecnológico atraviesa una transformación acelerada impulsada por la inteligencia artificial (IA). Según un estudio de la Universidad de Stanford, las contrataciones de programadores jóvenes han disminuido de forma significativa, afectando especialmente a quienes recién egresan de carreras de ingeniería y buscan su primer empleo en el sector.
Un título en ingeniería de software, que hasta hace poco garantizaba amplias oportunidades laborales, ya no asegura una inserción rápida. De acuerdo con el informe citado por el Los Angeles Times, las herramientas de IA superan en tareas básicas a los desarrolladores de nivel inicial, reduciendo la necesidad de incorporarlos en empresas tecnológicas.
El impacto es claro: el empleo para desarrolladores de entre 22 y 25 años cayó casi un 20% desde finales de 2022. Además, las contrataciones de nivel inicial en áreas altamente expuestas a la automatización descendieron un 13% frente a otras profesiones menos afectadas, como la enfermería.
Este fenómeno no se limita a Stanford. Universidades como UC Berkeley, la Universidad del Sur de California y la Loyola Marymount University reportan un clima de frustración entre sus graduados, quienes enfrentan menos vacantes y mayores exigencias para ingresar al sector tecnológico.

La expansión de plataformas de IA, como OpenAI y Anthropic, ha cambiado la lógica de contratación. Ejecutivos del sector sostienen que gran parte del código ya es generado por sistemas automatizados, lo que reduce la necesidad de programadores junior y prioriza perfiles con experiencia en supervisión y control de la IA.
Ante este escenario, muchos graduados optan por prolongar su formación con estudios de posgrado, aceptar empleos fuera de las grandes tecnológicas o emprender proyectos propios. Expertos coinciden en que el futuro laboral pasa por desarrollar habilidades complementarias a la IA, en un mercado donde la adaptación se vuelve clave para competir a nivel internacional.






