La tarifa para obtener la visa estadounidense de no inmigrante, incluyendo la popular categoría B1/B2 destinada a turismo y negocios, subirá significativamente a partir del 1 de octubre de 2025, según lo estipula una nueva ley firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La legislación, titulada One Big Beautiful Bill, introduce una nueva tarifa denominada Visa Integrity Fee, con un valor de 250 dólares, que se suman al costo actual del visado, de 185 dólares, elevando el monto total a 435 dólares para quienes soliciten o renueven este tipo de permiso.
Esta medida afectará directamente a miles de ciudadanos centroamericanos que cada año gestionan visas para ingresar temporalmente a Estados Unidos. No obstante, la ley contempla que esta tarifa sea reembolsable al vencimiento de la visa, siempre y cuando el solicitante cumpla con todas las condiciones del permiso, entre ellas no haber trabajado de forma no autorizada y haber salido del país dentro del plazo establecido.
De acuerdo con el texto legal, el reembolso podrá solicitarse si el beneficiario:
1. Cumplió con todas las condiciones de la visa durante su estadía.
2. No solicitó una extensión de su estadía y salió del país dentro de los cinco días posteriores al vencimiento de su visa, o bien obtuvo una extensión o cambió su estatus a residente permanente legal durante el período de validez del documento.
La tarifa se aplicará también a otras categorías de visas no inmigrantes, como las de estudio (F/M), intercambio cultural (J) y trabajo temporal (H-1B, L, O, P, R). En cambio, los diplomáticos (A/G) y los ciudadanos de países del Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program), como Chile, estarán exentos de este nuevo cargo.
Ajustes anuales
La Visa Integrity Fee podrá ajustarse anualmente conforme a una fórmula basada en el Índice de Precios al Consumidor (CPI), considerando la variación registrada entre el mes de julio del año anterior y el mes de julio previo a su entrada en vigor.
Aumento generalizado de tarifas migratorias
La ley también establece nuevas tarifas para otros trámites migratorios, elevando el costo general de los procesos para quienes buscan vivir, trabajar o solicitar protección humanitaria en Estados Unidos.
Entre los principales cambios destacan:
• Solicitud de asilo: Se crea una nueva tarifa de 100 dólares, a pagarse anualmente durante todo el proceso de revisión del caso.
• Permiso de trabajo: Se deberá abonar 550 dólares si la solicitud de asilo es admitida.
• Estatus de Protección Temporal (TPS): Se eleva la tarifa de aplicación a 500 dólares, diez veces más que el monto actual, y se suma un costo adicional de 550 dólares por el permiso de trabajo.
• Parole humanitario: Los solicitantes deberán pagar 1.000 dólares, más 550 dólares adicionales por el permiso laboral, cifras que superan ampliamente los valores actuales, que oscilaban entre cero y 630 dólares.
La entrada en vigencia de estos cambios coincide con el inicio del nuevo año fiscal en Estados Unidos, el próximo 1° de octubre, marcando un giro en la política migratoria que endurece los requisitos económicos para ingresar y permanecer legalmente en el país.