Un nuevo informe de la organización Prisoners Defenders denunció que al menos 35 menores de edad permanecen detenidos por motivos políticos en Cuba, en lo que considera una muestra del aumento de la represión estatal contra jóvenes vinculados a protestas y expresiones críticas hacia el régimen.
El reporte, publicado el 14 de mayo, señala que varios adolescentes fueron arrestados en el contexto de manifestaciones ocurridas en Morón, provincia de Ciego de Ávila, donde ciudadanos protestaron por apagones, falta de agua, alimentos y la crisis social que atraviesa la isla.
Según la organización, algunos de los menores fueron trasladados a prisiones para adultos y enfrentan acusaciones como “sabotaje” y “desórdenes públicos”, bajo procesos que, según denuncia el informe, carecen de garantías judiciales y debido proceso.
Uno de los casos mencionados es el de Jonathan David Muir Burgos, de 16 años, quien habría sido enviado a una prisión de máxima seguridad para adultos tras ser acusado de participar en protestas. El informe sostiene que su familia denunció presiones psicológicas, falta de atención médica y condiciones de reclusión consideradas inhumanas.

El documento también menciona el caso de Christian de Jesús Crespo Álvarez, de 16 años, quien permanece recluido en una cárcel para adultos junto a otros adolescentes detenidos durante las protestas. Familiares y organizaciones de derechos humanos aseguran que los menores habrían sido presionados para firmar declaraciones inculpatorias.
Prisoners Defenders afirmó además que Naciones Unidas ya había advertido sobre la situación de menores privados de libertad en Cuba y recordó que adolescentes pueden terminar recluidos en centros penitenciarios bajo control del Ministerio del Interior.
El informe sostiene que Cuba registra actualmente 1.260 presos políticos y de conciencia, incluidos periodistas, activistas, artistas y opositores, en medio de denuncias de torturas, amenazas y falta de atención médica dentro del sistema penitenciario cubano.






