El dictador cubano Miguel Díaz-Canel confirmó que su gobierno mantiene conversaciones con representantes de Estados Unidos para abordar las tensiones entre ambos países. El anuncio llega en medio de una severa crisis energética en la isla, marcada por la escasez de combustible y prolongados apagones que afectan la vida cotidiana de millones de cubanos.
Díaz-Canel realizó el anuncio durante un mensaje dirigido a la nación y posteriormente en una conferencia de prensa, donde señaló que los contactos buscan identificar los principales problemas bilaterales y explorar posibles vías de cooperación entre La Habana y Washington.
Según explicó el mandatario, los intercambios se desarrollan con discreción y todavía se encuentran en una etapa inicial. “Son procesos largos y muy sensibles que requieren tiempo”, afirmó al referirse a las conversaciones con la administración estadounidense.
El líder cubano sostuvo que el objetivo de estos diálogos es determinar si existe voluntad política de ambas partes para avanzar en soluciones que beneficien a los pueblos de los dos países y que también contribuyan a la estabilidad regional.

Durante su intervención, Díaz-Canel reconoció la gravedad de la crisis energética que atraviesa Cuba. “Hace más de tres meses que no entra ningún barco de combustible”, afirmó, advirtiendo que la falta de petróleo tiene un impacto directo en la economía y en la vida diaria de la población.
El gobernante atribuyó la situación al “bloqueo energético” impuesto por Estados Unidos y aseguró que su gobierno busca mantener cualquier proceso de diálogo basado en el respeto a la soberanía, la igualdad entre Estados y el derecho internacional.
Las conversaciones se producen en un momento particularmente delicado para Cuba, que enfrenta una profunda crisis económica, escasez de alimentos y frecuentes apagones. En las últimas semanas, el presidente estadounidense Donald Trump había mencionado contactos con autoridades cubanas, algo que La Habana había negado hasta ahora.







