Eduardo Domingo Renoj Matul, un guatemalteco de 53 años conocido con los alias “Turko”, “El Jefe”, “Patrón” y “El Gallo”, fue condenado a 262 meses de prisión federal en Estados Unidos por liderar una de las mayores organizaciones de tráfico de personas del país, responsable de trasladar a unos 20,000 migrantes desde Guatemala durante un período de cinco años.
La jueza federal Cynthia Valenzuela también ordenó a Renoj Matul pagar $64,945 en concepto de restitución por un accidente automovilístico ocurrido en noviembre de 2023, en el que murieron siete migrantes, incluidos dos niños de cuatro y seis años. Una audiencia adicional para determinar la restitución correspondiente a las víctimas que fueron tomadas como rehenes será programada posteriormente.
Renoj Matul se declaró culpable el pasado 6 de marzo de un cargo de conspiración para introducir personas a Estados Unidos, transportarlas y ocultarlas dentro del país con fines de lucro, además de un cargo por toma de rehenes. El guatemalteco permanece bajo custodia federal desde febrero de 2025 y anteriormente residía en el vecindario de Westlake, cerca del centro de Los Ángeles.
“Este criminal construyó una máquina ilícita de hacer dinero a costa de la desesperación de los inmigrantes ilegales”, afirmó el primer fiscal federal adjunto Bill Essayli.
“Este caso, que involucró toma de rehenes, agresión sexual y niños muertos en un accidente automovilístico, demuestra que introducir extranjeros ilegalmente en nuestro país no es un delito inofensivo. Es por la seguridad de nuestros ciudadanos y de los propios inmigrantes que vigilamos y protegemos celosamente nuestras fronteras”, agregó Essayli.
De acuerdo con documentos judiciales, Renoj Matul comenzó trabajando para la organización y posteriormente se convirtió en uno de sus líderes. La estructura se especializaba en trasladar migrantes desde Guatemala hacia Estados Unidos, movilizarlos dentro del territorio estadounidense y ocultarlos. Entre 2019 y julio de 2024, la red movilizó aproximadamente a 20,000 personas.
Los colaboradores de la organización en Guatemala cobraban entre $15,000 y $18,000 por cada migrante y coordinaban su recorrido hacia Estados Unidos. Posteriormente, organizaciones de tráfico de personas en México recibían a los guatemaltecos en el sur de ese país, los trasladaban por territorio mexicano y los introducían a través de la frontera entre México y Estados Unidos.
Una vez en Estados Unidos, integrantes de la organización administraban células de tráfico, grupos de conductores y casas utilizadas para mantener a los migrantes. Una de estas propiedades funcionaba en James M. Wood Boulevard, en el distrito de Westlake, Los Ángeles. Quienes pagaban la tarifa acordada eran trasladados a otros destinos, mientras que las personas cuyas deudas permanecían pendientes eran retenidas contra su voluntad hasta que se efectuara el pago.
Los fiscales señalaron que una de las víctimas fue retenida por Renoj Matul como represalia porque no había pagado la tarifa exigida. Según el memorando presentado para la sentencia, el guatemalteco “la agredió sexualmente, la obligó a realizar trabajos denigrantes, la maltrató y amenazó a su familia en un esfuerzo por obtener el pago de la deuda del tráfico”.
Renoj Matul también coordinaba el traslado de las ganancias obtenidas por la organización desde Los Ángeles hasta Phoenix, donde el dinero era entregado a una organización mexicana para pagar los gastos relacionados con las operaciones. Además, dispuso el transporte de migrantes hacia Alabama, Colorado, Delaware, Florida, Georgia, Illinois, Mississippi, Nueva York, Tennessee, Virginia y Washington D. C. En su acuerdo de culpabilidad reconoció que actuó con fines de lucro personal.
En 2024, después de que una tercera persona incumpliera el pago correspondiente a una víctima, integrantes de la estructura en Guatemala y Renoj Matul llamaron a la madre de la mujer y amenazaron con hacerle daño, advirtiéndole que “volvería a casa en una caja” si la deuda no era cancelada. La víctima permaneció retenida durante dos meses, entre mayo y julio de 2024, en la vivienda de Westlake.
Otra víctima, también guatemalteca, permaneció como rehén entre abril y julio de 2024. Renoj Matul admitió que la detuvo y amenazó con matarla, lesionarla o continuar reteniéndola para obligar a terceras personas a pagar las tarifas de tráfico como condición para liberarla.
En el mismo proceso, Cristóbal Mejia-Chaj, de 51 años y residente de Westlake, fue condenado a 33 meses de prisión federal después de declararse culpable de conspiración para introducir, transportar y ocultar personas en Estados Unidos con fines de lucro. Su audiencia de restitución quedó programada para el 11 de diciembre.
Otro acusado, José Paxtor-Oxlaj, de 46 años, recibió el 31 de julio una condena de 78 meses de prisión federal y una orden para pagar $64,945 en restitución relacionada con el accidente mortal de noviembre de 2023. Paxtor-Oxlaj se encuentra encarcelado en una prisión estatal de Oklahoma por su vinculación con ese accidente.
Helmer Obispo-Hernández, de 43 años y conocido como “Xavi”, señalado como lugarteniente de la organización, enfrenta cargos federales relacionados con el caso y permanece prófugo.
La investigación estuvo a cargo de unidades de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos y el Departamento de Policía de Inglewood. Los fiscales federales Kelly Larocque y Lana Morton Owens estuvieron a cargo del proceso.







