El ingreso de remesas familiares hacia Guatemala marcó un nuevo récord en julio de 2025, con un crecimiento del 19.9 % en comparación con el mismo mes del año anterior.
Según datos del Banco de Guatemala (Banguat), entre enero y julio de este año se han recibido 14,493.7 millones de dólares, lo que equivale a aproximadamente 11 mil millones de quetzales. Este monto supera en más de 2,400 millones los ingresados en el mismo periodo de 2024.
Este aumento sin precedentes se relaciona, según analistas, con las recientes políticas migratorias de Estados Unidos, incluyendo redadas en centros de trabajo, residencias y espacios públicos, que generan un clima de temor entre los migrantes.
Al temor de los migrantes se suma la aprobación de un impuesto del 1 % sobre las remesas, que entrará en vigor el 1 de enero de 2026. Estas condiciones estarían motivando a muchos guatemaltecos en el extranjero a enviar sus recursos de manera anticipada.
Álvaro González Ricci, presidente de Banguat, explicó que en julio se recibieron 2,366 millones de dólares en remesas, lo que representa un aumento del 30 % respecto a julio de 2024.
“Todos los años, mientras crezca, es récord. Incluso cuando se empiece a desacelerar el crecimiento, como lo anticipa el Fondo Monetario Internacional”.
Solo en ese mes el ingreso promedio diario superó los 95 millones de dólares, un comportamiento económico que el Banguat califica de “sobresaliente”.
En tanto, Marcel Arévalo, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), comparó este fenómeno con lo ocurrido durante la pandemia del 2020, cuando también se registró un crecimiento atípico en las remesas.
Aunque ahora no hay una emergencia sanitaria, explicó que el contexto actual de los migrantes está generando una reacción anticipada entre los connacionales en Estados Unidos, quienes temen perder sus ingresos si son detenidos o deportados.
Impuesto a las remesas
El impuesto del 1 % aprobado por el Congreso estadounidense sobre los envíos de dinero también estaría acelerando esta tendencia. Muchos migrantes estarían optando por enviar ahora sus recursos, antes de que se les descuente ese nuevo cargo fiscal.
A pesar de que las cifras de deportaciones no han subido significativamente, la percepción de riesgo y las nuevas restricciones están alterando la conducta económica de las comunidades guatemaltecas en el exterior.
A nivel macroeconómico, las remesas representan actualmente el 19.3 % del Producto Interno Bruto (PIB) de Guatemala, lo que evidencia su papel central en la economía nacional.