Panamá quedó fuera del listado de unos 60 socios comerciales a los que Estados Unidos aplicará nuevos aranceles a partir de este 24 de julio. El Gobierno panameño atribuyó esta decisión al fortalecimiento de la relación bilateral con Washington.
El ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Julio Moltó, afirmó que la exclusión representa una señal positiva para los vínculos económicos entre ambos países.
“Las relaciones de confianza también se reflejan en el comercio”, expresó el funcionario.
“Una noticia positiva que reafirma la sólida relación de amistad y cooperación entre Panamá y Estados Unidos”, agregó.
Centroamérica figura entre las economías alcanzadas
Mientras Panamá quedó fuera de la medida, varios países de Centroamérica sí aparecen en la lista de economías afectadas.
Entre ellos se encuentran El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, además de México, República Dominicana, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela.
La decisión también incluye a otros socios comerciales como la Unión Europea, Canadá, Japón, India y el Reino Unido.
Las relaciones de confianza también se reflejan en el comercio. 🇵🇦🇺🇸
A partir del 24 de julio, Panamá dejaría de estar sujeto al arancel adicional del 10%, tras no haber sido incluido en la nueva medida adoptada por el USTR, que alcanza a 60 economías.
Una noticia positiva que…
— Julio A. Moltó A. (@moltojulio) July 24, 2026
Washington vincula la medida al combate del trabajo forzado
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos informó que los nuevos aranceles responden a investigaciones sobre el cumplimiento de las prohibiciones de importar bienes producidos con trabajo forzado.
Según la entidad, los países que adoptaron y aplicaron restricciones eficaces enfrentarán un arancel del 10 %. En cambio, aquellos que, a juicio de Washington, no cumplieron esos criterios estarán sujetos a una tasa de 12.5 %.
La medida fue adoptada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 y forma parte de la política comercial impulsada por el presidente Donald Trump durante su segundo mandato.
La Casa Blanca sostiene que los nuevos aranceles buscan proteger a los trabajadores estadounidenses y promover una competencia comercial justa.
Sin embargo, diversos economistas advierten que el incremento de los gravámenes podría elevar los costos de productos importados para los consumidores en Estados Unidos.






