La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo entregó al Ejército de Nicaragua el control y administración de puertos, así como del transporte acuático en el país, lo que ha sido interpretado como un premio a la lealtad de los militares al régimen familiar.
La Asamblea Nacional de Nicaragua aprobó la creación de la Dirección General de Transporte Acuático (DGTA) como un ente descentralizado adscrito al Ejército, que tendrá a su cargo la regulación, administración y control de las actividades de transporte marítimo, fluvial y lacustre del país.
La nueva institución tendrá autonomía técnica, administrativa y financiera, personalidad jurídica y patrimonio propio, además de capacidad para adquirir derechos y obligaciones. La legislación también establece el traslado de los recursos necesarios para garantizar la continuidad de las funciones que anteriormente estaban vinculadas al Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI).
La reforma incorpora además el numeral 19 bis al artículo 3 de la Ley 181, Código de Organización Militar, con el que las Fuerzas Armadas asumirán formalmente el control y tutela de la DGTA. La medida busca, según la exposición presentada por la Presidencia, reforzar la coordinación relacionada con la seguridad y protección de los espacios marítimos, fluviales y lacustres.
Entre sus atribuciones, la institución podrá formular políticas de seguridad para la navegación; dirigir, regular y controlar el desarrollo marítimo nacional; evaluar y autorizar matrículas y permisos de navegación; cancelar rutas y servicios, y controlar el ejercicio de personas naturales y jurídicas dedicadas a actividades marítimas.
La DGTA también tendrá facultades relacionadas con las tarifas del transporte de carga y pasajeros, además del cobro por matrículas, patentes, permisos de navegación y certificaciones para astilleros y talleres de mantenimiento. Asimismo, administrará los ingresos procedentes de las multas contempladas en la legislación.
La iniciativa establece además el traslado de recursos presupuestarios, vehículos, sistemas informáticos y propiedades utilizados por la Dirección General de Transporte Acuático. La nueva entidad deberá contribuir al cumplimiento de las normas nacionales e internacionales de navegación y mantener las condiciones requeridas para la certificación de seguridad de los puertos nicaragüenses.






