Los cuatro países remeseros de Centroamérica recibieron una cifra récord de $11,978.7 millones en el primer trimestre de 2025 en medio de la zozobra por las masivas deportaciones desde Estados Unidos, según datos recabados en los bancos centrales por Centroamérica 360.
Con una participación superior al 20 % del producto interno bruto (PIB), Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala son los países que más dependen de estos ingresos en toda América Latina, que incluso llegan a superar a las divisas dejadas por las exportaciones, el turismo y la inversión extranjera.
Del 1 de enero al 31 de marzo, las remesas que recibieron los hogares de estos cuatro países crecieron en $2,134.8 millones, equivalente a un 26.8 % en comparación con los $9,843.90 millones del mismo período de 2024.
Desde el inicio del año, los ingresos han marcado récords en medio de la incertidumbre que generó el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca ante la promesa de masivas deportaciones de migrantes. Esto provoca que los centroamericanos en Estados Unidos envíen más dinero como medida de prevención.
Guatemala –la economía más grande de Centroamérica– se mantiene como el país de mayor recepción, luego de superar los $5,642.7 millones en el primer trimestre. Esto significó un aumento de $960.2 millones en relación con los $4,682.5 millones del mismo período de 2024, equivalente a un 20.5 %, según el Banco de Guatemala (Banguat).
Solo en marzo pasado, los hogares guatemaltecos recibieron una voluminosa cifra de $2,003.7 millones, la segunda más alta en el registro del Banguat después de los $2,020.6 millones de agosto de 2024.
El Salvador no se quedó atrás. El Banco Central de Reserva (BCR) reporta que al término del primer trimestre se recibió la cifra histórica de $2,269.7 millones, equivalente a un crecimiento de $350 millones (18.2 %) sobre los $1,919.7 millones de 2024.
De acuerdo con el BCR, la cifra acumulada en los primeros tres meses del año no tiene precedente desde 1994. Solo lo recibido en marzo, $863.3 millones, mostró un crecimiento de un 25.4 % frente al mismo mes de 2024.
La avalancha de remesas también se percibió en los hogares hondureños, quienes recibieron más de $2,625 millones a marzo. Según el Banco Central de Honduras (BCH), la llegada de dinero aumentó en $524 millones, equivalente a un 25 % de crecimiento sobre los $2,101 millones del primer trimestre de 2024.
El éxodo migratorio que ha vivido Nicaragua en la última década se refleja en el ingreso de más de $1,441.3 millones de remesas, con un fuerte crecimiento de un 26.3 % en igual trimestre de 2024, cuando fue de $1,140.9 millones.
En el último informe sobre las proyecciones económicas para 2025, publicado en abril, el Banco Mundial matizó que el aumento en los flujos de repatriados es un desafío porque se ha visto acompañado de una mayor vulnerabilidad, ya que una buena parte son menores de edad o necesitan servicios estatales.
Además, es probable que la reintegración sea difícil porque no tiene arraigo o trabajo, por lo tanto es probable que vuelvan a migrar.