La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) planteó una reestructuración total del sector energético en Honduras. La propuesta busca cambiar el modelo de negocio y recuperar la estabilidad financiera de la empresa.
El gerente de la ENEE, Eduardo Oviedo, presentó la iniciativa durante una reunión con la Comisión de Energía del Congreso Nacional. Según explicó, el objetivo es transformar la empresa en una entidad rentable que genere beneficios para el Estado.
En ese contexto, el presidente de la comisión, Milton Puerto, advirtió sobre el impacto del déficit y el exceso de personal. Además, señaló que la situación actual presiona las finanzas públicas.
Déficit financiero y deuda acumulada
La ENEE enfrenta un déficit operativo mensual de hasta 1,300 millones de lempiras, equivalente a aproximadamente $52 millones. Esta cifra refleja el peso financiero que arrastra la empresa estatal.
Asimismo, las pérdidas acumuladas superan los 50,000 millones de lempiras, es decir, más de $2,000 millones. Este nivel de deuda evidencia un problema estructural de largo plazo.
Por otro lado, la deuda con generadores privados ha superado los 16,000 millones de lempiras, unos $640 millones. Esta situación ha generado tensiones en los pagos y ha afectado el suministro eléctrico.
#NotadePrensa | La Empresa Nacional de Energía Eléctrica comunica lo siguiente en relación a una reunión clave impulsada por la Comisión de Energía del Congreso Nacional. pic.twitter.com/insD8GnRUj
— Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) (@EneeHnOficial) March 25, 2026
Pérdidas energéticas y tarifas elevadas
Las pérdidas técnicas y no técnicas, como el robo de energía, se mantienen entre el 36% y el 38%. Este nivel está por encima del promedio regional y afecta la eficiencia del sistema.
Además, las tarifas eléctricas en Honduras rondan los 0.21 dólares por kWh, una de las más altas de Centroamérica. Esto ocurre a pesar de los subsidios estatales vigentes.
Apagones y fallas en el suministro eléctrico
Entre 2022 y 2025, el país registró más de 40,000 interrupciones de circuitos eléctricos. Estas fallas afectaron tanto a zonas urbanas como rurales.
En 2024, uno de los años más críticos, se reportaron más de 12,000 fallas. Los racionamientos provocaron pérdidas diarias superiores a $1.2 millones.
Además, en marzo de 2025 se produjo un apagón nacional vinculado a fallas en la interconexión regional y problemas estructurales de transmisión.
Para 2026, la ENEE descarta racionamientos masivos. Sin embargo, mantiene interrupciones programadas debido a mantenimiento y sobrecarga de la red.
Causas estructurales de la crisis energética
Las autoridades identifican varias causas. Entre ellas, destacan la falta de inversión en transmisión y distribución durante más de 15 años.
También influye la dependencia de la generación hidroeléctrica, afectada por sequías. A esto se suma la escasa incorporación de nueva capacidad desde 2017.
La red eléctrica envejecida y sobrecargada también limita la calidad del servicio.
Impacto económico y reclamos sociales
La crisis energética ha generado reclamos constantes de la población y del sector productivo. Los usuarios reportan pérdidas por cortes eléctricos y falta de compensación en facturas.
Además, muchas empresas han invertido en generadores propios para mantener operaciones. Esto incrementa los costos y reduce la competitividad.
En paralelo, se han registrado protestas por apagones prolongados, especialmente entre 2023 y 2024.
Situación actual y perspectivas
A marzo de 2026, la ENEE reconoce que enfrenta un problema estructural. Por ello, impulsa una reestructuración que incluye cambios en gestión, reducción de personal y mejoras en infraestructura.
Aunque la capacidad instalada ha aumentado, la deuda, las pérdidas y la red obsoleta siguen siendo retos clave.
En síntesis, la propuesta busca responder a una crisis energética persistente en Honduras, marcada por déficit financiero, fallas en el servicio y presión sobre las finanzas públicas.







