Los guatemaltecos comenzarán a pagar más por las gasolinas y el diésel luego de que finalizara el subsidio de emergencia impulsado por el Gobierno para aliviar el impacto del aumento internacional de los combustibles. Aunque el incremento no será inmediato en todas las estaciones de servicio, los precios subirán de forma gradual conforme se agoten los inventarios adquiridos bajo el programa.
El Ministerio de Energía y Minas confirmó que el subsidio dejó de aplicarse a los combustibles despachados desde las terminales de importación a partir del 2 de julio. Sin embargo, las estaciones de servicio continuarán ofreciendo temporalmente combustible con descuento hasta agotar sus existencias.
La Ley de Apoyo de Emergencia para los consumidores de Diésel y Gasolinas fue aprobada para amortiguar el impacto del aumento de los precios internacionales del petróleo. El programa contempló un presupuesto de 2 mil millones de quetzales (US$262 millones) y fue diseñado para funcionar durante tres meses o hasta que se agotaran los recursos disponibles.

Precios más bajos
Durante su vigencia, el beneficio redujo el precio del diésel en 8 quetzales ($1.05) por galón y el de las gasolinas regular y superior en 5 quetzales ($0.65) por galón, descuentos que debían reflejarse en el precio final pagado por los consumidores.
Debido a que cada estación de servicio mantiene diferentes niveles de inventario, el ajuste no se verá al mismo tiempo en todo el país. Algunas gasolineras conservarán por algunos días los precios subsidiados, mientras otras comenzarán a aplicar los nuevos valores conforme renueven sus existencias.
Con el fin del programa de emergencia, el mercado guatemalteco de combustibles volverá a depender por completo de la evolución de los precios internacionales del petróleo, los costos de importación y la dinámica de oferta y demanda, factores que determinarán las futuras variaciones en el precio que pagarán los consumidores.







