Guatemala cerró 2025 con un ingreso histórico de $25,530 millones en remesas familiares, lo que representó un crecimiento del 18.7 % respecto al año anterior, según las estadísticas publicadas este miércoles por el Banco de Guatemala (Banguat).
El resultado significó un aumento de $4,020 millones en comparación con los $21,510.2 millones registrados en 2024, en un contexto marcado por el temor a deportaciones en Estados Unidos, factor que impulsó los envíos de dinero a niveles sin precedentes.
Durante diciembre, los guatemaltecos en el exterior enviaron $2,241.3 millones en remesas familiares, lo que equivale a $300.5 millones más que en el mismo mes de 2024, consolidando el cierre del año con cifras récord.
El monto total superó las proyecciones de la Junta Monetaria, que inicialmente estimaba cerrar 2025 con alrededor de $24,521 millones en remesas.
De acuerdo con el banco central, del total de divisas recibidas por concepto de remesas, el 60 % se destina al consumo, el 30 % a la construcción o mejora de viviendas y el 10 % restante a inversiones sociales.
Advertencia para 2026
No obstante, este fuerte impulso podría moderarse a partir de 2026. El Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) ha advertido que la política migratoria de Estados Unidos comenzará a impactar de forma directa las remesas familiares.
La combinación de menos migrantes nuevos y poca variación en los montos de envío implicará un menor crecimiento de las remesas, lo cual se traducirá en menor consumo y afectará los balances externos y fiscales.
A este escenario se sumará un impacto adicional con la entrada en vigor del impuesto del 1 % a las remesas a partir del 1 de enero de 2026, una medida que, según estimaciones retomadas por el BCIE, podría reducir el flujo de divisas y generar pérdidas equivalentes a entre el 0.2 % y el 0.6 % de la renta nacional bruta regional.
Por otra parte, un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destaca que en Guatemala 745,833 personas mejoraron su situación económica gracias a las remesas, lo que evidencia el papel clave de estos ingresos en el bienestar de los hogares y en la economía del país.







