El gobierno de Panamá creó por decreto ejecutivo el “Programa Nacional de AbonoPaTi” para la compra de viviendas nuevas, en el que se ha incluido el otorgamiento de un “subsidio estatal no reembolsable de $3,000 para la compra de viviendas nuevas de hasta $80,000”.
El decreto fue publicado el 17 de septiembre y establece que el gobierno puede subsidiar pagos de hasta $3,000 para adquisiciones de casas nuevas de hasta $80,000. El total final del bono se deberá definir con base al monto definitivo del préstamo hipotecario que suscriba el ciudadano para comprar la casa.
El gobierno argumentó que la medida busca “reducir el capital a financiar y la letra mensual correspondiente” y así facilitar que los deudores puedan cumplir con los pagos correspondientes con los bancos, siempre y cuando se cumplan con los requisitos que establece el decreto.
“El Programa no sustituye, modifica, exceptúa ni flexibiliza los requisitos establecidos para el Régimen de Intereses Preferenciales”, indica el decreto publicado en la Gaceta Oficial.
No es la primera vez que el gobierno emite una normativa como esta, pues esta medida llega tras 2 años del vencimiento de la norma inicial del Fondo Solidario de Vivienda del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), que otorgaba un bono de $10,000.
Además, hace un mes, el gobierno de José Raúl Mulino sancionó la ley que exonera del Impuesto de Transferencia de Bienes Inmuebles (ITBI) del 2 % a las compras de primera vivienda nuevas de un costo de hasta $120,000.
Sin embargo, a finales de agosto, el ministro de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Jaime Jované, aseguró que mantienen una deuda de $65 millones con promotores y empresas constructoras relacionadas con el programa del Fondo Solidario de Vivienda.
“El Fondo Solidario de Vivienda no lo eliminamos, la ley se venció con una deuda gigantesca que le estamos haciendo frente. El Estado ha pagado más de $90 millones de deudas heredadas”, reveló el funcionario.
Para poder pagar la deuda, el gobierno tuvo que emitir un decreto ejecutivo para usar letras del Tesoro para financiarse, con esos fondos esperan cumplir con “el 100 % de los compromisos del Estado”.
