Los conductores y transportistas guatemaltecos enfrentaron una nueva escalada entre el 7 y el 16 de septiembre. En apenas nueve días, los combustibles registraron aumentos de hasta 3 quetzales por galón ($0.39).
Según el monitoreo del Ministerio de Energía y Minas, el diésel pasó de Q25.12 ($3.28) en enero a Q49.36 ($6.45) a la fecha, en estaciones de autoservicio de la capital.
La gasolina superior aumentó Q17.15 ($2.24) durante el mismo periodo. Su precio avanzó desde Q27.51 ($3.59) hasta Q44.66 ($5.83) por galón.
La gasolina regular, por su parte, subió Q16.05 ($2.10). El galón pasó de Q26.53 ($3.46) a Q42.58 ($5.56), una variación acumulada del 60.5%.
Guatemala importa el 100% de los combustibles que consume, una dependencia que expone directamente al país a las fluctuaciones del mercado internacional, los costos logísticos y la disponibilidad de productos refinados.
El Ministerio de Energía atribuyó la presión a los conflictos geopolíticos, las tensiones en el estrecho de Ormuz, el encarecimiento de los fletes y las interrupciones en refinerías de Rusia y Medio Oriente.
La escalada golpea especialmente al transporte de carga y pasajeros, dos actividades que dependen del diésel. Una prolongación de la tendencia podría trasladarse al precio de alimentos, servicios y otros productos distribuidos dentro de Guatemala y hacia el resto de Centroamérica.
