La agencia calificadora Fitch Ratings confirmó la calificación de riesgo soberano de Nicaragua en “B” para deuda de largo plazo en moneda extranjera y mantuvo una perspectiva estable para la economía del país centroamericano.
Fitch destacó que la evaluación refleja una política fiscal prudente, superávits fiscales consecutivos y un fortalecimiento de las reservas externas, factores que han permitido mejorar los indicadores financieros del Gobierno nicaragüense.
Según el informe, Nicaragua registró en 2025 un superávit fiscal equivalente al 3.5 % del Producto Interno Bruto (PIB), el nivel más alto desde 2022, impulsado por mayores ingresos tributarios y menores costos financieros.
La calificadora proyectó que el superávit disminuirá gradualmente hasta 2.9 % del PIB en 2026 y 2.1 % en 2027 debido a un crecimiento económico más moderado, mayores subsidios y menor financiamiento concesional.
Fitch también señaló que la deuda pública bajó de 39.7 % del PIB en 2024 a 39.1 % en 2025 y estimó que continuará descendiendo hasta 33.9 % en 2027, por debajo del promedio de países con calificación “B”.
El informe resalta además el fortalecimiento de las reservas internacionales, que alcanzaron $9,400 millones en marzo de 2026, suficientes para cubrir alrededor de siete meses de pagos externos.
La agencia indicó que el crecimiento económico de Nicaragua aumentó a 4.9 % en 2025, impulsado principalmente por el consumo interno, las remesas familiares y la inversión pública y privada.
No obstante, Fitch advirtió que persisten riesgos relacionados con sanciones internacionales, tensiones geopolíticas y la dependencia de remesas provenientes de Estados Unidos.
“La política migratoria más estricta de Estados Unidos representa un desafío debido a la alta dependencia de remesas”, señaló la calificadora en el reporte.
Fitch también alertó sobre posibles efectos negativos derivados de nuevas sanciones estadounidenses dirigidas a sectores estratégicos de la economía nicaragüense, incluyendo minería y telecomunicaciones.
En materia de inflación, el informe detalló que el indicador interanual subió a 3.6 % en marzo de 2026, luego de registrar mínimos históricos en 2025.
La calificadora sostuvo además que el entorno político continúa marcado por tensiones bajo la copresidencia de Daniel Ortega y Rosario Murillo, situación que mantiene presiones sobre gobernabilidad y relaciones internacionales.
Pese a ello, Fitch concluyó que Nicaragua mantiene estabilidad macroeconómica y capacidad para sostener sus compromisos financieros en el corto y mediano plazo.







