El mercado laboral de Costa Rica en 2025 refleja señales mixtas, con avances en participación y ocupación, pero con retos persistentes en informalidad, desigualdad y condiciones laborales, según datos del gráfico oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
La población ocupada alcanza los 2.183.473 trabajadores, con una marcada diferencia por género: los hombres representan el 60.6 % y las mujeres el 39.4 %, evidenciando una brecha en la inclusión laboral femenina.
En términos generales, la tasa de ocupación se sitúa en 51.1 %, mientras que la tasa neta de participación laboral alcanza el 54.5 %, lo que indica un dinamismo moderado en la fuerza de trabajo.
Por sectores económicos, el comercio y la reparación concentran el mayor número de empleos con un 15.1 %, seguidos por la industria manufacturera con 11.5 % y enseñanza y salud con 11.1 %, consolidándose como los principales motores de empleo.
Respecto a la posición laboral, el 74.5 % de los trabajadores son asalariados, mientras que un 24.8 % labora de forma independiente y un 3.5 % corresponde a empleadores, lo que refleja una fuerte dependencia del empleo formal.
Sin embargo, el país enfrenta importantes desafíos estructurales. La tasa de desempleo se redujo de 12.4 % en 2019 a 6.3 % en 2025, pero la informalidad aún afecta al 37.8 % de los trabajadores.
A esto se suma una brecha de ingresos significativa, donde los hombres perciben un 103.9 % frente al 93.6 % de las mujeres, manteniendo desigualdades salariales relevantes.
En cuanto a condiciones laborales, el 46.4 % de los trabajadores asalariados gana menos de un salario mínimo y un 7.7 % labora menos horas de las establecidas, mientras que en el empleo independiente, un 26.3 % trabaja jornadas reducidas y un 19.9 % supera las 48 horas semanales.
Por otro lado, el mercado laboral evidencia dificultades para cubrir vacantes. Un 10.4 % de empresas reporta puestos disponibles, de los cuales un 37.3 % son difíciles de llenar, principalmente por falta de experiencia, habilidades técnicas o incumplimiento de requisitos.
Además, el 82.9 % de los empleadores exige experiencia previa y el 87.1 % demanda habilidades técnicas, lo que plantea retos en la formación del talento humano.
Pese a estos desafíos, el acceso a seguridad social ha mejorado, con un 73.6 % de trabajadores cubiertos por seguro, lo que refleja avances en formalización laboral.
El panorama general muestra un mercado laboral en recuperación, pero con desafíos estructurales que requieren políticas enfocadas en reducir la informalidad, cerrar brechas de género y fortalecer la capacitación laboral.






