La FIFA anunció este viernes que no continuará con el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa promovida por su presidente, Gianni Infantino, que contemplaba la creación de una filial para administrar los derechos comerciales de sus principales competiciones. Entre estas competiciones se incluía la Copa del Mundo.
La decisión representa un cambio de postura de Infantino. Él defendía el proyecto como una vía para aumentar los ingresos destinados al desarrollo del fútbol en los 211 países afiliados al organismo.
La amenaza de boicot aceleró el cambio de postura
El proyecto enfrentó una oposición creciente en los últimos días. La UEFA, que agrupa a 55 federaciones nacionales europeas, advirtió que sus miembros no participarían en competiciones organizadas por la FIFA. Esto sería en caso que el plan siguiera adelante.
Además, la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf) expresó su rechazo y la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) inició consultas internas sobre la propuesta. Ambas organizaciones insistieron en que el futuro del fútbol debía prevalecer sobre intereses comerciales.
Statement attributable to the FIFA President
The FIFA Forward Enterprise project was intended to provide a basis for further strengthening our FIFA Member Associations and our sport worldwide, especially in those countries where support is most needed. And more so, as we said…
— FIFA Media (@fifamedia) July 31, 2026
En un comunicado, la FIFA explicó que el proyecto había provocado divisiones incompatibles con el objetivo que perseguía inicialmente.
“Tras escuchar cuidadosamente todas las opiniones, se ha hecho evidente que el proyecto ha generado divisiones de una naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no están en el interés del objetivo establecido en primer lugar”, señaló la organización, en declaraciones atribuidas a Infantino.
La propuesta buscaba vender parte del negocio comercial
El plan contemplaba la venta del 20 % de FIFA Forward Enterprise, una empresa valorada en aproximadamente 20.000 millones de dólares que asumiría la gestión comercial de los torneos de la FIFA.
Según el organismo, esa estructura permitiría generar mayores recursos para fortalecer los programas de desarrollo. Esos programas están dirigidos a sus asociaciones miembro.
Sin embargo, la resistencia de las confederaciones y el riesgo de una fractura institucional llevaron a la FIFA a retirar la propuesta.
Infantino buscará reconstruir el consenso
Tras anunciar el retiro del proyecto, Infantino afirmó que su intención es reunirse en las próximas semanas con las distintas partes interesadas. Así espera reconstruir el consenso y continuar impulsando iniciativas destinadas al crecimiento del fútbol mundial.
“Nuestro propósito ha sido siempre —y siempre lo será— unir y mejorar”, declaró el presidente de la FIFA.
Con esta decisión, la FIFA deja sin efecto uno de los proyectos comerciales más ambiciosos impulsados durante la gestión de Infantino y evita un conflicto abierto con las principales confederaciones del fútbol internacional.







