El brote de sarampión que afecta a Guatemala desde inicios de año ha dejado 22 fallecidos y un acumulado de 16,840 casos hasta el pasado 5 de junio, según datos divulgados por el Ministerio de Salud de ese país.
De acuerdo con el informe oficial, entre las víctimas mortales figuran 16 niños menores de siete años y seis adultos. Las autoridades sanitarias advierten que los menores de un año continúan siendo el grupo más vulnerable ante las complicaciones derivadas de la enfermedad.
Entre los fallecidos se encuentran tres bebés que aún no tenían la edad necesaria para recibir la denominada dosis cero de la vacuna contra el sarampión, aplicada a niños entre seis y 11 meses como medida extraordinaria de protección.
Uno de los menores tenía apenas siete días de nacido y otro 17 días. Ambos contrajeron la enfermedad a través de sus madres, quienes también resultaron positivas al virus. El tercer bebé fallecido tenía dos meses de edad y desarrolló una infección respiratoria grave asociada al sarampión.
El Ministerio de Salud indicó que la tasa de mortalidad en menores de un año alcanza los 2.82 por cada 100,000 niños de esa edad, cifra que representa un riesgo 26 veces superior al registrado en la población general, cuya tasa se sitúa en 0.12 por cada 100,000 habitantes.
Los seis adultos fallecidos tenían entre 21 y 42 años. Según el reporte, las principales causas de muerte estuvieron relacionadas con complicaciones respiratorias y sistemas inmunológicos debilitados. Entre ellos figura una mujer embarazada de 29 años que cursaba 21 semanas de gestación y desarrolló neumonía tras contagiarse de sarampión.
Desde la detección del primer caso el pasado 9 de enero en Santiago Atitlán, Sololá, las autoridades han confirmado mediante pruebas de laboratorio 6,903 contagios. Sin embargo, otros 9,937 casos fueron diagnosticados por criterios clínicos y por el contacto directo con personas infectadas.
El informe señala que el 94.1 % de los pacientes se ha recuperado. Además, el 72.6 % presentó síntomas leves sin mayores complicaciones, mientras que el 17.3 % requirió hospitalización debido a cuadros más severos, especialmente en niños y personas con enfermedades preexistentes.
Aunque las autoridades reportan una disminución en el número de contagios semanales, especialistas advierten que la reducción podría estar influenciada por cambios en los protocolos de vigilancia epidemiológica. Actualmente, las pruebas de laboratorio no se realizan de manera generalizada cuando existen síntomas compatibles o contacto con casos confirmados.
“No sabemos qué tanto están bajando (los casos); lo que parece es que el brote se está estabilizando. Siempre hay subregistro, pues no todos los casos se reportan, lo cual es esperable”, explicó Mario Melgar, infectólogo pediatra e integrante del Consejo Nacional de Prácticas de Inmunización.
La ciudad de Guatemala concentra actualmente el mayor número de casos confirmados del país, con 2,117 contagios, equivalente al 45.3 % del total nacional.
Mientras tanto, las autoridades han aplicado 871,488 dosis de la vacuna SPR, que protege contra sarampión, paperas y rubéola, como parte de una estrategia de inmunización ampliada a varios departamentos para contener el brote.







