El Salvador alcanzó la puntuación perfecta en regulación de inteligencia artificial y se posicionó como uno de los países líderes de América Latina en el desarrollo de esta tecnología, según un informe respaldado por la UNESCO que destaca avances en innovación, legislación y software de código abierto.
El país centroamericano se consolidó como una de las principales referencias regionales en inteligencia artificial (IA), tras obtener la máxima calificación en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, una evaluación que mide el nivel de preparación tecnológica de los países de la región.
De acuerdo con el informe, el país logró una puntuación de 100 sobre 100 en el componente regulatorio, convirtiéndose en uno de los pocos Estados latinoamericanos con un marco legal específico para impulsar el desarrollo y la adopción de tecnologías basadas en inteligencia artificial.
Este resultado coloca a El Salvador por delante de varias de las economías más grandes de América Latina en materia de regulación tecnológica, un aspecto que cada vez cobra más relevancia en medio de la acelerada expansión global de la IA.

La evaluación destaca la aprobación de la Ley de Promoción de la Inteligencia Artificial y Tecnologías, una normativa diseñada para atraer inversiones, fomentar la innovación y facilitar el desarrollo de proyectos tecnológicos dentro del país.
Otro de los indicadores en los que El Salvador sobresalió fue el relacionado con software de código abierto. El informe ubica al país en el primer lugar entre las 19 naciones evaluadas, reflejando una creciente actividad de desarrolladores y proyectos tecnológicos locales.
La UNESCO señaló que el fortalecimiento de ecosistemas digitales y la creación de políticas públicas enfocadas en innovación son factores clave para que los países aprovechen el potencial económico y social de la inteligencia artificial en los próximos años.

Para Centroamérica, donde la transformación digital avanza a ritmos distintos según cada país, el desempeño salvadoreño representa un caso destacado de aceleración tecnológica y posicionamiento internacional en una industria considerada estratégica para el crecimiento económico.
Especialistas coinciden en que el desafío ahora será trasladar estos avances regulatorios a beneficios concretos para la población, mediante la generación de empleos especializados, el fortalecimiento del sistema educativo y la incorporación de herramientas de IA en sectores como salud, educación y servicios públicos.






