El Canal de Panamá anunció este viernes un ajuste en el calado máximo permitido para los buques que transitan por las esclusas Neopanamax, como parte de las acciones preventivas para garantizar la sostenibilidad de sus operaciones y la disponibilidad de recursos hídricos.
La administración de la vía interoceánica informó a las navieras que, a partir del próximo 3 de julio, el calado autorizado será de 49.5 pies, equivalentes a 15.09 metros, una decisión basada en los niveles actuales y las proyecciones del lago Gatún para las próximas semanas.
Según la entidad, la medida forma parte de su estrategia de gestión hídrica y operativa, diseñada para asegurar la continuidad y confiabilidad del tránsito marítimo a través del canal, una de las principales rutas comerciales del mundo.
El calado es la profundidad a la que se sumerge un barco en el agua. Si el Canal de Panamá reduce el calado máximo permitido de los buques Neopanamax a 49.5 pies (15.09 m), algunos barcos no podrán pasar completamente cargados.
Las navieras que excedan ese límite tendrán que reducir parte de la carga antes de llegar al canal, redistribuir mercancías entre varios buques o ajustar rutas y cronogramas.
No afectará tránsitos programados
Las autoridades precisaron que el ajuste no afectará la cantidad de tránsitos diarios programados y tendrá un impacto limitado, ya que menos del 1.7 % de los buques Neopanamax que utilizan la ruta deberán realizar modificaciones en sus operaciones.
La disposición complementa las medidas de ahorro de agua implementadas desde diciembre de 2025, cuando el Canal comenzó a prepararse para la temporada seca de 2026 y para un posible desarrollo del fenómeno climático de El Niño durante el segundo semestre de este año.
De acuerdo con los especialistas de la institución, los pronósticos indican que El Niño podría prolongarse hasta 2027, una situación que podría reducir las precipitaciones y afectar la disponibilidad de agua en los embalses que alimentan el sistema de esclusas.
El Canal recordó que este tipo de ajustes son habituales durante los períodos secos, aunque destacó que no había sido necesario aplicarlos durante aproximadamente dos años debido a las condiciones climáticas favorables registradas recientemente.
Durante 2025 se registraron lluvias superiores a los promedios históricos y la temporada seca de 2026 presentó condiciones más húmedas de lo habitual, factores que permitieron mantener niveles adecuados de almacenamiento en los lagos que abastecen la operación canalera.
La administración también señaló que la decisión incorpora las experiencias obtenidas durante la crisis hídrica de 2023 y 2024, cuando la escasez de lluvias obligó a restringir el tránsito de embarcaciones. Actualmente, especialistas mantienen vigilancia permanente sobre las condiciones meteorológicas e hidrológicas para evaluar cualquier cambio que pueda requerir nuevas medidas en los próximos meses.






