El reconocido escritor nicaragüense Sergio Ramírez recibió este lunes en Barcelona, España el Premio Ortega y Gasset, que dedicó a más de 300 periodistas de su país que han sido obligados a exiliarse de Nicaragua por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Ramírez aseguró que el premio es un homenaje a los comunicadores que fueron obligados a huir de su patria. El mismo Ramírez fue despojado de su nacionalidad por la dictadura de Ortega tras dejar su país para asilarse en España. Actualmente escribe una columna semanal en El País.
El galardonado aseguró en su discurso que la dictadura ha garantizado que en Nicaragua no exista “ningún medio de comunicación independiente”, tomando en cuenta que se estima que más de 60 medios, televisoras, radios, periódicos y sitios web de información han sido cerrados.
“Quiero dedicar el Premio José Ortega y Gasset de Periodismo que recibí hoy, a los más de 300 periodistas nicaragüenses que han sido forzados al destierro por la nueva dictadura familiar que oprime a mi patria. Una tiranía enemiga de la palabra, que ha cercenado el derecho a la libre expresión en el país” expresó en su discurso.
Recordó que en la también dictadura de la familia Somoza, los periodistas tuvieron que recurrir a emitir información desde iglesias y lo comparó en cómo ahora los periodistas nicaragüenses también están informando desde países como Costa Rica, México, Estados Unidos y España para llegar a su tierra desde plataformas digitales.
“Es el periodismo de las catacumbas virtuales, apoyado por una red de corresponsales anónimos dentro del territorio, que trabajan en secreto” agregó Ramírez sobre la situación actual del periodismo en Nicaragua. Aseveró que el periodismo nicaragüense “desafía al poder absoluto y se impone sobre el silencio y el miedo”.
Por lo que, Ramírez rindió homenaje con su premio a los periodistas “que desde sus trincheras lo hacen posible”. El premio fue entregado con la edición especial del 50 aniversario del diario español El País.







