Nicaragua se mantiene como el país con menor ingreso por persona en Centroamérica, pese a registrar varios años consecutivos de crecimiento económico. Un informe del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) revela que esta expansión no ha logrado mejorar de forma significativa el nivel de vida ni el poder adquisitivo de la población.
El pro ducto interno bruto (PIB) per cápita de Nicaragua alcanza los $2,953, el más bajo de la región, muy por detrás de economías como Panamá ($19,802) y Costa Rica ($19,104), según el estudio divulgado en Costa Rica.
El análisis, elaborado por el economista nicaragüense Marco Aurelio Peña, sostiene que el crecimiento macroeconómico del país no se refleja en mejoras concretas en el bienestar de la mayoría de los ciudadanos.
De acuerdo con el informe, el ingreso por habitante en Nicaragua será en 2025 hasta 6.7 veces inferior al de Panamá y también se ubicará por debajo del de Honduras, el segundo país con menor ingreso en la región.

En el ranking regional, Guatemala registra un PIB per cápita de $6,478, seguido de El Salvador con $5,744 y Honduras con $3,637, lo que deja en evidencia la amplia brecha económica que enfrenta Nicaragua.
El crecimiento económico nicaragüense fue del 4.9 % en 2025, marcando su quinto año consecutivo de expansión. Sin embargo, el informe describe este fenómeno como una “macroeconomía del espejismo”, donde los indicadores mejoran sin impacto directo en la vida cotidiana.
Uno de los factores clave es la fuerte dependencia de las remesas, que representan el 26.6 % del PIB del país y funcionan como un soporte esencial para miles de hogares ante salarios que no cubren el costo de la canasta básica.
Además, el Banco Central de Nicaragua mantiene una proyección de crecimiento de entre 3.5 % y 4.5 % para 2026, en un contexto marcado por incertidumbre global, lo que refuerza el desafío estructural de transformar el crecimiento económico en bienestar real para la población.







