La Comisión Europea advirtió que podría suspender temporalmente la exención de visados para ciudadanos de Nicaragua si ese país no garantiza la reciprocidad en su política migratoria hacia los Estados miembros de la Unión Europea.
El anuncio fue realizado por el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, en respuesta a inquietudes planteadas por eurodiputados sobre las recientes medidas adoptadas por la dictadura de Nicaragua.
Actualmente, los nicaragüenses pueden viajar al espacio Schengen sin visa para estancias cortas de hasta 90 días, pero la UE considera que ese beneficio debe aplicarse de forma recíproca.
Bruselas confirmó que está recabando información sobre la exigencia de visados impuesta por Nicaragua a ciudadanos de países como Eslovenia, Croacia, Eslovaquia, Estonia y Lituania.
“Hasta la fecha, Nicaragua no ha comunicado oficialmente a la Comisión ningún cambio en su política de visados, ni la justificación de dicho cambio. La Comisión está recabando información para poder decidir la mejor manera de proceder, en coordinación con los Estados miembros afectados”, señaló Brunner, citado por la agencia EFE.
El funcionario recordó que la reciprocidad es un principio clave de la política de visados del bloque europeo, que exige igualdad de trato entre países.
En ese sentido, advirtió: “en caso de falta de reciprocidad, la UE puede adoptar diversas medidas, incluida la suspensión temporal de la exención de visado para determinadas categorías de nacionales de ese tercer país”.
La Comisión indicó que ya se han iniciado contactos diplomáticos con Nicaragua a través de su delegación en Managua como primer paso para resolver la situación.
El conflicto surge después de que Nicaragua restableciera en febrero el requisito de visado para ciudadanos de 128 países, incluidos varios miembros de la UE, en medio de tensiones vinculadas a la migración irregular.
A pesar de esta medida, los ciudadanos nicaragüenses continúan beneficiándose de la exención de visado para ingresar al espacio Schengen, lo que ha sido calificado por eurodiputados como un trato desigual.
El Ejecutivo europeo subrayó que el resultado dependerá del avance de las negociaciones y de si Managua ajusta su política para restablecer el equilibrio en el acceso migratorio.







