La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, apoyaría una eventual propuesta para limitar el control político y las comisiones investigadoras que se instalan en la Asamblea Legislativa costarricense. Fernández y los nuevos diputados asumirán el poder desde el 8 de mayo.
Fernández aseguró que respaldará las propuestas de Yara Jiménez, la futura presidenta de la Asamblea Legislativa por el Partido Pueblo Soberano (PPSO), quien promoverá límites al control político del Órgano Legislativo, así como las comisiones de investigación que se instalan.
La presidenta electa mencionó que la reducción del control político pretende liberar la gestión legislativa, pues considera que este recurso se ha usado para permanecer “horas y horas” discutiendo iniciativas en el pleno, las mismas, que terminan por no aprobarse.
“Las voces que se oponen a poner el control en el control político parlamentario son las voces de la añeja política. Son las voces a las que les parece normal, correcto y adecuado que nuestra Asamblea Legislativa pase horas, pero es que son horas, pateando la pelota para adelante y no deciden nada”, dijo Fernández.
Además, apoya que se limite la conformación de comisiones de investigación, pues aseguró que los legisladores sufren de “comisionitis”, lo que, le parece “una pérdida de tiempo”. Asegura que se deben integrar las comisiones “cuando sea necesario”.
Fernández negó que con esto pretenda que no se investiguen a sus futuros ministros y por el contrario, dijo que sería “la primera en impulsar investigaciones y tomar medidas ante cuestionamientos”. Aseguró que necesitan “lavarle la cara” a la Asamblea porque “no ha generado resultados en el tiempo que este país lo necesita”.
Quitar control político es debilidad de la democracia
Por su parte, la vicepresidenta de la Asamblea, Vanessa Castro Mora, aseveró que “quitar o limitar el control político es debilitar la democracia” y afirmó que este recurso “no es una molestia ni un estorbo” en el quehacer legislativo.
Por su parte, la diputada Claudia Dobles dijo que el control político les permite realizar denuncias, mejorar servicios y pedir rendición de cuentas al Gobierno como parte de la lucha contra la corrupción.
El control político es un espacio que usan los legisladores los lunes, martes y jueves por 30 minutos y los miércoles por una hora, tiempo en el que sientan posiciones y realizan cuestionamientos. La próxima Asamblea contará con 31 diputados del oficialismo, suficientes para cambiar leyes secuencias, pero escasos para reformar la Constitución.







