La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) anunció un cambio clave en su estrategia espacial: construirá una base permanente en la Luna y dejará en pausa su proyecto de estación orbital “Gateway”.
La decisión fue confirmada por el director de la agencia, Jared Isaacman, quien explicó que el nuevo enfoque busca priorizar la presencia directa en la superficie lunar.
“Vamos a centrar nuestros esfuerzos en infraestructura que permita operaciones sostenidas en la Luna”, señaló en un comunicado oficial.

El proyecto Gateway, que contemplaba una estación en órbita lunar con participación de socios internacionales como la Agencia Espacial Europea, quedará en suspenso tras recibir críticas por su costo y utilidad.
Este giro forma parte de la reestructuración del programa Artemis, la iniciativa con la que Estados Unidos busca regresar a la Luna por primera vez desde 1972.
El objetivo de la NASA se mantiene: volver a la superficie lunar para 2028 y avanzar hacia una presencia humana duradera fuera de la Tierra.
Para ello, la agencia también ajustará su calendario de misiones e incorporará nuevas pruebas antes del alunizaje definitivo.
La misión Artemis II, que realizará un sobrevuelo tripulado alrededor de la Luna, ha sufrido retrasos y ahora está prevista para abril.
Con este cambio, la NASA apuesta por instalarse directamente en la Luna y convertirla en una plataforma clave para futuras misiones hacia Marte.







