El Gobierno de Costa Rica anunció el lunes la apertura de una Oficina de Innovación en Comercio e Inversión en Jerusalén, con rango diplomático, como parte de una estrategia orientada a posicionar al país centroamericano en los principales escenarios internacionales de innovación y tecnología.
Según un comunicado del Ministerio de Comercio Exterior, la nueva representación operará en Jerusalén Oeste bajo el régimen jurídico correspondiente y tendrá como objetivo central la atracción de inversión estratégica y la promoción de oportunidades productivas de alto valor.
Desde el Ejecutivo costarricense subrayaron que Israel se ha consolidado como uno de los polos globales de innovación, lo que lo convierte en un socio clave para impulsar la agenda tecnológica del país.
La decisión se produce tras la firma de un Tratado de Libre Comercio entre Costa Rica e Israel el 8 de diciembre, cuyo propósito es facilitar oportunidades tanto para productos costarricenses como para inversiones de alta tecnología.
El acuerdo permitirá a Costa Rica aprovechar la experiencia israelí en áreas como innovación, ciberseguridad, tecnologías limpias, agrotecnología, servicios digitales y semiconductores.
El Ministerio de Comercio Exterior destacó que la oficina profundizará la colaboración en sectores como tecnologías de la información, agricultura sostenible, energías renovables y ciberseguridad. Aunque la Promotora de Comercio Exterior (Procomer) mantiene presencia en Israel desde 2016, la nueva sede refuerza el dinamismo de los vínculos bilaterales y amplía el alcance institucional.
El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, expresó el lunes su “amistad y respeto” hacia Israel y confirmó la apertura de la oficina comercial en Jerusalén, anticipando críticas por la decisión. “… aún en el contexto momentáneo no vamos a aflojar, no vamos a echar para atrás”, afirmó el mandatario, en referencia al conflicto que sufre en estos momentos esa región del mundo.
La medida se suma a acciones similares adoptadas por Estados Unidos y otros países que han trasladado o abierto representaciones en Jerusalén, un territorio en disputa con Palestina y cuyo estatus ha sido objeto de consenso internacional durante más de 70 años.







