Las recientes maniobras militares de China en torno a Taiwán simularon tácticas para bloquear el acceso marítimo y aéreo a la isla, incluyendo el corte de suministros energéticos y asistencia militar extranjera, según reveló un informe del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW), un centro de análisis estratégico con sede en Estados Unidos.
Bajo el nombre de “Justice Mission-2025”, el Ejército Popular de Liberación (EPL) ejecutó entre lunes y martes ejercicios militares en cinco zonas marítimas y aéreas alrededor de Taiwán, calificándolos como una advertencia directa contra los movimientos independentistas de la isla.
El análisis del ISW, publicado el miércoles, asegura que los simulacros recrearon un bloqueo naval efectivo sobre ciudades portuarias clave como Kaohsiung, Keelung y Hualien, lo que dejaría a Taiwán extremadamente vulnerable dada su dependencia energética externa.
De acuerdo con datos oficiales de la Administración de Energía del Ministerio de Asuntos Económicos de Taiwán, en 2024 el país importó el 96 % de su energía, por lo que un cerco impediría el ingreso de recursos fundamentales para el funcionamiento del país.
El informe también resalta que las embarcaciones de la Guardia Costera china operaron en conjunto con buques de la Armada del EPL, lo cual refuerza una estrategia híbrida ya aplicada por China en el Mar de China Meridional: las fuerzas de ley marítima se encargan del contacto directo con embarcaciones extranjeras, mientras que la marina mantiene un perímetro de seguridad exterior.
En caso de un bloqueo real, el informe advierte que la Guardia Costera china interceptaría barcos comerciales y oficiales taiwaneses, mientras que la marina actuaría para disuadir cualquier intervención militar extranjera, especialmente de Estados Unidos.
Asimismo, se identificó el despliegue de armamento de precisión, antisubmarino y antibuque, lo que sugiere que las maniobras sirvieron para ensayar la neutralización de submarinos y buques estadounidenses que intentaran romper el bloqueo.
No obstante, el informe aclara que la ausencia de portaaviones indica que este ejercicio representa solo una parte de una posible estrategia más amplia y multidominio para aislar a Taiwán.
El almirante retirado de la Marina de EE. UU., Mark Montgomery, comentó que la magnitud e intensidad de estas maniobras parecen ser una respuesta directa al paquete de venta de armas de $11,000 millones aprobado por Washington para Taiwán, así como a recientes declaraciones del primer ministro japonés, quien sugirió que Japón podría intervenir en caso de un bloqueo naval chino.
Montgomery, ahora investigador principal de la Foundation for Defense of Democracies, recomendó a Washington y Taipei ignorar la “intimidación pública” de Pekín y mantener las ventas de armas, como medida para elevar el costo de una eventual agresión militar china.







