Las lluvias en Guatemala continúan provocando daños humanos y materiales. Las autoridades reportaron 6 personas fallecidas y 5,208 afectados desde el inicio de la temporada lluviosa, mientras las emergencias siguen aumentando en distintas regiones del país.
La más reciente víctima fue un menor de edad que murió tras un deslizamiento de tierra en el caserío Paculam, aldea Guineales, en el municipio de Nahualá, departamento de Sololá. Equipos comunitarios y vecinos participaron en las labores de recuperación del cuerpo.
Según la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), Guatemala acumula 364 emergencias confirmadas. De ese total, 31 ocurrieron durante las últimas 24 horas.
Regiones con mayores daños por inundaciones y deslizamientos
Las zonas más afectadas siguen siendo Alta Verapaz y el departamento de Guatemala. Alta Verapaz registra 72 emergencias relacionadas principalmente con inundaciones y deslizamientos de tierra. Le siguen Guatemala con 48 incidentes y Chiquimula con 35.
Además, Sacatepéquez suma 30 emergencias y Quetzaltenango reporta 21. Entre el 8 y el 10 de junio, las autoridades contabilizaron 72 incidentes adicionales, concentrados principalmente en el sur del país.
Los informes de evaluación muestran importantes daños en viviendas. En Chiquimulilla, Santa Rosa, 97 casas resultaron afectadas y 420 personas sufrieron las consecuencias de las inundaciones. Otros municipios de Santa Rosa y Jutiapa también reportan daños significativos en infraestructura habitacional.
Persisten condiciones favorables para más precipitaciones
Aunque la tormenta tropical Cristina se debilitó a depresión tropical, el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología advirtió que continúa el ingreso abundante de humedad sobre el territorio guatemalteco.
Por esa razón, las autoridades mantienen la vigilancia ante posibles nuevas lluvias intensas y eventos asociados, como inundaciones, derrumbes y crecidas de ríos.
El oleaje golpea comunidades y zonas turísticas del Pacífico
Además de las precipitaciones, el fuerte oleaje generado por Cristina ha provocado una marejada ciclónica en la costa del Pacífico. Los daños afectan playas, viviendas, negocios e infraestructura turística en localidades como Iztapa, La Barrona y Monterrico.
En algunos sectores, el avance del mar destruyó chalés cercanos a la costa. En Iztapa, incluso, el oleaje alcanzó áreas del cementerio de El Conacaste. Las autoridades también alertan sobre corrientes peligrosas y riesgo de inundaciones costeras en varios puntos del litoral centroamericano.
