La llegada masiva de sargazo obligó al cierre temporal de la playa de West Bay, en la isla de Roatán, uno de los destinos turísticos más importantes del Caribe hondureño. Las autoridades locales recomendaron a turistas y residentes evitar el contacto con el mar hasta que se complete el retiro del alga.
El fenómeno afecta un tramo de aproximadamente un kilómetro de costa y genera impactos ambientales, sanitarios y económicos. La acumulación de sargazo produce fuertes olores al descomponerse y puede alterar la calidad del agua, lo que motivó la restricción del acceso a la playa durante el fin de semana.
El director de Salubridad de la Municipalidad de Roatán, Sammy Cortés, explicó que la playa “está totalmente inundada” y que no es recomendable que los visitantes se bañen en el mar. Según estimaciones municipales, la limpieza podría tardar entre tres y cinco días, dependiendo del clima y los recursos disponibles.
Las labores de retiro se realizan mediante un operativo conjunto entre autoridades y el sector privado. Personal de al menos siete hoteles de West Bay y West End participa en la limpieza, junto con maquinaria pesada aportada por las propias cadenas hoteleras y apoyo municipal en el terreno.
Ante el aumento de sargazo en las playas de Roatán, el presidente Nasry Juan Asfura instruyó acciones inmediatas para resguardar la actividad turística y el sustento de cientos de familias que dependen de este sector clave para la economía de la isla. pic.twitter.com/6gPuSKezE8
— Presidencia de Honduras (@hnpresidencia) February 8, 2026
El impacto en el sector turístico ya es visible. Siete complejos hoteleros suspendieron actividades acuáticas y recreativas, lo que genera pérdidas económicas y obliga a trasladar huéspedes a otras playas de la isla libres de sargazo, incrementando los costos operativos.
Desde el Ejecutivo, el presidente Nasry Asfura instruyó una intervención inmediata para contener la emergencia, en coordinación con autoridades locales de Islas de la Bahía. El Gobierno busca acelerar la limpieza y reducir la afectación ambiental y turística en uno de los enclaves con mayor proyección internacional de Honduras.
El ministro de Turismo, Andrés Ehrler, señaló que el sargazo es un problema recurrente en el Caribe y llamó a establecer mecanismos de prevención y monitoreo. Advirtió que cambios en los vientos y condiciones climáticas extraordinarias favorecen la llegada de estas algas, un desafío que plantea la necesidad de adaptación y respuesta rápida ante futuros episodios.
