El obispo de Matagalpa y administrador apostólico de Estelí, Rolando Álvarez, criticó a quienes por dinero “arrastran a las personas, la dignidad humana, los valores morales y la ética”, en uno de sus poco frecuentes mensajes públicos desde que fue desterrado de Nicaragua por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo.
La reflexión acompañó el evangelio del sábado de la XI Semana del Tiempo Ordinario, en el que Jesús afirma que nadie puede servir al mismo tiempo a Dios y al dinero.
“Este texto es radical. O a Dios o al dinero. O a Dios o al pecado” y remató con “O a Dios o a la ambición”, expresó el religioso.
Mensaje a los dictadores
Álvarez sostuvo que existen personas que, para enriquecerse, pasan por encima de los demás, pagan “salarios de hambre”, se aprovechan de los migrantes y vulneran derechos laborales y humanos.
“Hay quienes por el dinero se pasan arrastrando a las personas, la dignidad humana, los valores morales, la ética”, afirmó.

También denunció prácticas como la explotación laboral, la evasión de obligaciones sociales y la manipulación de las leyes en beneficio propio.
“Todo aquel —rico o pobre— que se aproveche de los otros estará sirviendo al mal”, agregó.
Un símbolo de la persecución religiosa
Las declaraciones del obispo cobran relevancia porque mantiene un perfil discreto desde su llegada a Roma en enero de 2024, donde reside tras su expulsión de Nicaragua.
A Álvarez lo secuestraron en agosto de 2022 después de permanecer sitiado durante dos semanas en la Curia Episcopal de Matagalpa. En febrero de 2023, un tribunal lo condenó a más de 26 años de prisión en un proceso cuestionado por organismos internacionales.
Su liberación y traslado al Vaticano ocurrieron en medio de una creciente persecución contra la Iglesia Católica nicaragüense, que ha incluido expulsiones, detenciones y restricciones a actividades religiosas.
El obispo concluyó su mensaje con una exhortación a optar por Dios sobre la ambición económica: “No se aceptan términos medios. Sirvámosle a Dios sin duda alguna”.







