Presidente de Guatemala ratifica construcción de cárcel de máxima seguridad tras suspensión judicial y denuncia presión del narcotráfico

El proyecto en Izabal incorpora apoyo técnico internacional y busca redefinir el control del sistema penitenciario en un país marcado por décadas sin inversión en infraestructura carcelaria.

La cárcel de máxima seguridad serviría para aislar a los presos más peligrosos.

El gobierno de Guatemala reafirmó su decisión de construir la cárcel de máxima seguridad “El Triunfo” en Izabal, pese a una suspensión judicial temporal. El presidente Bernardo Arévalo vinculó el freno legal a intereses del narcotráfico y aseguró que el proyecto avanzará cuando se resuelva el litigio.

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, afirmó que la cárcel El Triunfo “es un hecho”. Indicó que la obra se retomará en cuanto las condiciones legales lo permitan, tras la suspensión judicial.

El mandatario señaló que la oposición al proyecto era previsible. Atribuyó las acciones legales a redes del narcotráfico local que operan en la zona.

Según Arévalo, la nueva prisión implicará mayor presencia de fuerzas de seguridad. Esto, dijo, afectará directamente los tráficos ilegales en el área.

Actualmente la cárcel de máxima seguridad Renovación I no cuenta con las condiciones necesarias.

La construcción inició el 27 de marzo con la colocación de la primera piedra. Sin embargo, fue frenada apenas un día después por un recurso judicial.

El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, aseguró que el proyecto cumple con todos los requisitos técnicos. Incluye estudios ambientales, geológicos, hidrológicos y de riesgo.

También destacó que el diseño cuenta con estándares internacionales. Además, tiene acompañamiento del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos y otras agencias.

La cárcel forma parte de una estrategia para recuperar el control del sistema penitenciario. El objetivo es aislar a reos de alta peligrosidad y evitar que operen desde prisión.

El gobierno insiste en que no hay militarización. Aclara que la participación militar es únicamente técnica, enfocada en la construcción.

Arévalo reiteró que el proyecto seguirá adelante. Afirmó que quienes se oponen “son los que necesitan seguridad para sus operaciones criminales”.

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