Honduras investiga si policías asesinados participaron en robo de $250 mil y joyas en operativo irregular

Mientras Honduras investiga posibles nexos entre agentes y estructuras del narcotráfico, Guatemala activó operativos fronterizos por temor a fugas tras una de las jornadas más violentas del año en la región.

Las autoridades hondureñas investigan el caso.

La muerte de 5 agentes antipandillas en el norte de Honduras abrió una nueva crisis de seguridad en la región. Las autoridades investigan si los policías ultimados participaron en un supuesto “tumbe” de dinero, joyas y droga durante un allanamiento ilegal en Omoa. Además, Guatemala reforzó la vigilancia fronteriza ante posibles fugas de sospechosos.

La Policía de Honduras y fuentes de inteligencia militar confirmaron que el operativo realizado en Corinto, Omoa, no contaba con orden judicial ni acompañamiento fiscal. Por lo tanto, se violaron los protocolos legales establecidos. Los cinco agentes de la Dipampco ingresaron a una vivienda donde supuestamente operaba una estructura criminal vinculada al narcotráfico.

Según medios hondureños, el grupo policial tenía asignada originalmente una misión de vigilancia en el departamento de Colón. Sin embargo, se habría desviado hacia Omoa sin autorización. Las investigaciones apuntan a que el objetivo real era apropiarse de unos $250,000, joyas y posiblemente droga almacenada en la vivienda allanada.

Las autoridades sostienen que los agentes fueron atacados por hombres armados ligados a la estructura de Heber Argueta. Este último es señalado por la Policía hondureña como un operador con presuntos vínculos con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El enfrentamiento terminó con la ejecución de los cinco policías. Además, murieron dos civiles más.

Aseguran que este caso está relacionado con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Relación con grupos criminales

El director de comunicaciones de la Policía hondureña, Wilber Mayes, aseguró que Argueta habría tenido relación directa con la estructura criminal de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “el Mencho”, histórico líder del CJNG en México. Las autoridades creen que esa conexión permitió el fortalecimiento de grupos criminales en la zona fronteriza entre Honduras y Guatemala.

Tras el escándalo, el gobierno hondureño suspendió al director y a otros dos altos mandos de la Dipampco por considerar que el operativo incumplió los protocolos de legalidad y seguridad. Mientras tanto, continúan las investigaciones para determinar quién autorizó la incursión y cuál era el verdadero objetivo del grupo policial.

La crisis de violencia escaló horas después, cuando un comando armado asesinó a 20 personas en una finca de palma africana en Trujillo, Colón. Entre las víctimas había tres menores de edad y tres hermanas. Las autoridades indicaron que hombres vestidos con uniformes policiales llegaron durante la madrugada y atacaron a las personas cuando se preparaban para trabajar.

La tensión también impactó a Guatemala. El Ejército y la Subdirección General de Análisis de Información Antinarcótica reforzaron operativos en la frontera ante el temor de que sospechosos vinculados al ataque intenten escapar hacia territorio guatemalteco. Por otro lado, Honduras informó que desplegó unos 500 policías y 200 militares en la zona para contener la violencia y rastrear a los responsables.

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