Un grupo de policías de la Fuerza Pública y otros empleados del Ministerio de Seguridad Pública (MSP) habrían sido descubiertos filtrando información sobre operativos a estructuras criminales que operan en la Zona Sur de Costa Rica.
La filtración de información fue revelada en un informe elaborado por la Dirección de Inteligencia y Análisis Criminal (DIAC) que da cuentas de policías de la Dirección Regional Brunca Sur que entregaban información sobre operativos a bandas criminales.
En el informe se detalla que un policía solo identificado con el apellido “Vásquez” era uno de los principales responsables de dar información a los criminales, pues aprovechaba el acceso a sistemas de la institución para consultar datos de personas que ya tenían órdenes de capturas por ejecutar.
A Vásquez se le acusa de advertir a quienes iban a ser capturados para que se ocultaran en sitios alejados para que cuando el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) los buscara, no pudiera encontrarlos.
Pero este policía no era el único, sino que una empleada de apellido “Elizondo” que realizaba trabajos varios en la Unidad Administrativa de la Zona Sur tenía acceso a información que sistemáticamente compartía con criminales para que se cuidaran de operativos de la Fuerza Pública.
Al menos 44 oficiales tenían vínculos con criminales
El informe también detalla que dentro de la institución operaba una estructura de oficiales encargados de filtran información a los criminales. La organización presuntamente era dirigida por un oficial de apellido “Moya”, quien además reclutaba policías para colaborar con los criminales y coordinaba el uso de patrullas para el contrabando y narcotráfico.
El informe señala que son al rededor de 44 los policías que tenían vínculos con una estructura criminal llamada “Los Whiskeros”, a quienes advertían sobre retenes policiales, rutas libres e información sobre desplazamientos de patrullas y unidades motorizadas.







