Las autoridades de Guatemala alertan que las pandillas están reclutando a menores para cometer delitos relacionados con armas, drogas, extorsiones y asesinatos.
Los detenidos tienen entre 13 y 17 años y son considerados por la legislación guatemalteca como adolescentes en conflicto con la ley penal.
Entre las capturas reportadas por la Policía Nacional Civil figuran 47 por portación ilegal de armas de fuego, 40 por tenencia de drogas y 25 por extorsión.
El balance también registra 23 detenciones por robo de motocicletas, 18 por robo, 17 por asesinato y otras 17 por comercio, tráfico y almacenamiento ilícito de drogas.

Además, 23 adolescentes fueron localizados y aprehendidos en cumplimiento de órdenes judiciales. Las autoridades no detallaron los delitos correspondientes al resto de las capturas incluidas en el informe.
La Policía pidió a padres y responsables vigilar las actividades de los menores y conocer a las personas con quienes se relacionan, ante el riesgo de que sean incorporados a estructuras criminales.
El tratamiento de estos casos se rige por la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia, que prioriza la reinserción social y establece la privación de libertad como una medida excepcional.
La pena máxima para un adolescente es de seis años, sin importar la gravedad o la cantidad de delitos cometidos. El reporte vuelve a colocar el reclutamiento juvenil entre los principales desafíos de seguridad y prevención para Guatemala y el resto de Centroamérica.







