Las pandillas en Guatemala no solo controlaban extorsiones y movimientos en barrios conflictivos: también vigilaban en tiempo real a policías, soldados y residentes mediante una red clandestina de cámaras instaladas en distintos sectores de Ciudad de Guatemala.
Las autoridades desmantelaron al menos 24 dispositivos electrónicos en operativos.
El hallazgo ocurrió durante acciones conjuntas entre la Policía Nacional Civil, el Ejército y la Policía Municipal bajo el denominado Plan Centinela Metropolitano, una estrategia impulsada para recuperar control territorial en zonas donde las estructuras criminales mantienen presencia histórica y redes de vigilancia ilegal.
Uno de los puntos más sensibles fue el barrio El Gallito, en la zona 3 capitalina, donde las fuerzas de seguridad localizaron 14 cámaras y una caja de almacenamiento presuntamente utilizadas por integrantes de la Mara Salvatrucha para monitorear patrullajes, movimientos de vecinos y posibles operativos policiales dentro del sector.

Controlar a las autoridades
Las autoridades sospechan que estos sistemas permitían alertar sobre allanamientos y mantener vigilancia permanente sobre personas que ingresaban o salían de áreas controladas por pandillas. Durante el operativo también fue recuperado un vehículo que tenía reporte de robo, según confirmó la Policía Nacional Civil.
Simultáneamente, otras 10 cámaras instaladas ilegalmente fueron desmontadas en la colonia Reyna Barrios, zona 13 de la capital. A este balance se suman cinco dispositivos inutilizados un día antes en Santa Mónica, zona 18, otro de los sectores golpeados durante años por las extorsiones y la actividad pandillera.
Las operaciones ocurren en medio de una ofensiva más amplia contra estructuras criminales dentro y fuera de las cárceles guatemaltecas.

El pasado 25 de abril, fuerzas de seguridad decomisaron en la prisión Renovación I, en Escuintla, ocho teléfonos celulares, un router de internet clandestino, un panel solar, drogas, armas punzocortantes y listas con posibles víctimas de extorsión.
Otra requisa realizada en abril en el centro preventivo de Chimaltenango dejó al descubierto 60 armas punzocortantes, drogas, televisores, dinero en efectivo y decenas de objetos prohibidos.
Mientras avanzan estos operativos, la Policía Nacional Civil mantiene habilitadas las líneas 110 y 1561 para recibir denuncias anónimas relacionadas con extorsiones, pandillas y actividades criminales en Guatemala.






