Después de casi cuatro años de retrasos, el juicio por el caso Odebrecht en Panamá reiniciará este lunes 12 de enero, luego de enfrentar una serie de recursos legales que han frenado su avance. El proceso judicial involucra a 27 imputados, entre ellos exfuncionarios de alto perfil, incluidos los expresidentes Ricardo Martinelli y Juan Carlos Varela.
La investigación liderada por la Fiscalía Especial Anticorrupción revela que la constructora brasileña pagó más de $59 millones en sobornos a exfuncionarios panameños para obtener contratos de obras públicas.
El principal delito atribuido es blanqueo de capitales, ejecutado mediante una estructura financiera secreta conocida como la División de Operaciones Estructuradas, la cual utilizaba sociedades fachada y cuentas en paraísos fiscales.
El caso vuelve a enfrentar obstáculos. Esta semana, Demetrio Papadimitriu Bagatelas, exministro de la Presidencia durante el gobierno de Martinelli, presentó una acción de amparo de garantías constitucionales contra una resolución judicial clave. El recurso fue interpuesto el 5 de enero ante el Primer Tribunal Superior, apenas días antes del juicio, y quedó en manos de la magistrada Janeth Torres.
Entre los implicados que deberán comparecer ante la jueza Baloisa Marquínez están también Jaime Ford, Federico Suárez, José Domingo Arias, Frank De Lima, Carlos Duboy, Danna Harrick, Jorge Rosas y el propio Papadimitriu. En tanto, los expresidentes Martinelli y Varela, junto con los hermanos Martinelli Linares, serán juzgados por la Corte Suprema debido a su investidura como diputados del Parlamento Centroamericano.
Los hermanos Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli confesaron en Estados Unidos haber recibido $28 millones en sobornos, “por órdenes del padre”, según declararon. Ya cumplieron penas de prisión en ese país. El presidente Martinelli, por su parte, permanece asilado en Colombia tras ser condenado en otro proceso por blanqueo de capitales relacionado con la compra de medios de comunicación.

La corrupción
Uno de los casos más emblemáticos vinculados a la trama Odebrecht es la renovación urbana de Curundú, donde se detectaron sobrecostos en la compra de tuberías. Un exempleado de una subcontratista admitió que los materiales fueron reportados como importados desde Costa Rica a precios inflados, cuando en realidad se adquirieron localmente a menor costo. Los residentes denuncian que la obra quedó inconclusa y sin servicios básicos.
El esquema de corrupción se extendió a proyectos como la Línea 1 del Metro de Panamá y el Aeropuerto Internacional de Tocumen, donde se reportó una factura de $5 millones por trabajos menores, como la construcción de aceras, cifra que según la Fiscalía equivaldría a obras de gran magnitud bajo la pista de aterrizaje.
El juicio ha sido aplazado al menos cinco veces desde su primera fecha programada en julio de 2024. Entre las causas figuran certificados médicos, ausencias injustificadas de imputados y la falta de documentación enviada desde Brasil. Ahora, con una nueva fecha marcada, se espera que finalmente se conozca el desenlace de uno de los casos de corrupción más importantes en la historia reciente de Panamá.







