El gobierno panameño anunció la implementación de su nueva “Política nacional sobre drogas” para el período 2026-2030, un instrumento con el que busca frenar la venta y consumo de estupefacientes con la colaboración de múltiples instituciones gubernamentales.
La nueva política será coordinada por la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (Conapred), que está adscrito al Ministerio Público, el cual, es presidido por procurador general de la Nación, Luis Gómez.
Gómez fue el encargado de presentar la nueva política y explicó que uno de los objetivos principales es frenar la comercialización y consumo de drogas en Panamá, para lo que es necesario establecer “una respuesta estatal equilibrada” para detener este flagelo.
“Durante los próximos 10 años el Estado panameño desarrollará una respuesta que se encuentre equilibrada, que armonice la reducción de la demanda y el control de la oferta de drogas”, afirmó el funcionario durante la presentación del documento.
Trabajo multidisciplinario
Para alcanzar este principal objetivo, la Política establece que las instituciones deben mejorar sus capacidades y que se debe fomentar un trabajo conjunto entre el Estado, las familias, las comunidades, el sector privado, la academia y la cooperación internacional.
Por ello, es que Gómez instó a “gobiernos locales, las organizaciones comunitarias, las universidades, el sector privado, las organizaciones internacionales” y a la población panameña de tomar parte activa en esta nueva política para que sea exitosa.
Los pilares de la Política nacional son: la prevención del consumo, la reducción de la demanda, el control de la oferta y la atención de los delitos relacionados con drogas. En ese sentido, se realizarían iniciativas interinstitucionales e intersectoriales para atender prioritariamente a sectores vulnerables.
Esta misma semana, Panamá fue sede la sesión del Foro de la Coalición de las Américas contra los cárteles, donde el presidente panameño, José Raúl Mulino, dijo ante representantes de al menos 20 países que “con el narcotráfico no se negocia y no se pacta” y que deben unirse para atacar estos dos flagelos.







