Durante la actual temporada fría, Guatemala ha vivido un aumento importante de emergencias asociadas a las bajas temperaturas y condiciones climáticas adversas, según reporta la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred).
La Conred informó que hasta el 5 de enero de 2026 se han registrado 154 emergencias en todo el país directamente relacionadas con el descenso de temperaturas, lluvias intensas y vientos fuertes. Estas cifras reflejan el impacto de la época fría en diversas regiones del territorio guatemalteco.
Las condiciones meteorológicas han provocado afectaciones en más de dos mil viviendas, principalmente por inundaciones y caída de árboles debido a los vientos, según los informes oficiales. De las viviendas afectadas, un pequeño número presentó daños severos, mientras que la mayoría sufrió impactos moderados.
Expertos y autoridades de gestión de riesgos señalan que este tipo de temporadas frías no solo genera daños materiales, sino que también expone a la población a mayores riesgos, especialmente en áreas rurales y departamentos de alta altitud donde las temperaturas son más bajas.
#Izabal Personal de @ProvialOficial, @COVIAL_CIV y #PMT como parte del Sistema CONRED, realizan acciones de respuesta tras hundimiento registrado en el kilómetro 284, CA-13, aldea La Libertad, Livingston, Izabal. pic.twitter.com/ZHmn3Xb6vh
— CONRED (@ConredGuatemala) January 6, 2026
La organización mantiene vigilancia constante y coordinación con autoridades locales para responder de manera oportuna.
Las cifras y experiencias recientes en Guatemala son un recordatorio para otros países de la región sobre la importancia de prepararse ante condiciones climáticas extremas que se intensifican con fenómenos atmosféricos variados. La Conred ha reiterado sus recomendaciones de seguridad a la población y mantiene habilitados centros de atención para atender a las personas que lo necesiten.
Finalmente, las autoridades guatemaltecas llaman a la comunidad internacional a colaborar en esfuerzos de mitigación y respuesta, pues estas emergencias ponen en evidencia la vulnerabilidad frente a cambios climáticos estacionales que afectan a miles de personas en Centroamérica cada año.







