La Misión Especial de la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresó preocupación por acciones judiciales que buscan frenar la juramentación de Astrid Lemus como magistrada en Guatemala. El organismo advirtió que estas medidas podrían afectar la institucionalidad democrática y el Estado de derecho.
Según un comunicado oficial, la Misión señaló que los intentos para bloquear la toma de posesión de Lemus se basan en su participación ante el Consejo Permanente de la OEA. Este hecho ocurrió el 18 de febrero y, según el organismo, constituye un ejercicio legítimo de interlocución democrática.
Además, la OEA indicó que acudir al sistema interamericano no puede convertirse en motivo de sanción o descalificación. Por ello, calificó como incompatible con los principios democráticos usar estas acciones como argumento para cuestionar su idoneidad.
Elección en el CANG y denuncias de injerencia
Astrid Lemus ganó la elección del Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala (CANG) el 12 de febrero. Su designación la ubica como magistrada de la Corte de Constitucionalidad para el periodo 2026-2031.
Sin embargo, el proceso electoral registró allanamientos de la Fiscalía en centros de votación. Diversos actores internacionales criticaron estas acciones y las señalaron como una posible injerencia en el proceso.

En su intervención ante la OEA, Lemus afirmó que su elección enfrentó acciones que calificó como irregulares. También denunció intentos para impedir que asuma el cargo.
Advertencia por instrumentalización de la justicia
La Misión de la OEA advirtió que los mecanismos legales no deben usarse para alterar procesos constitucionales. En ese sentido, señaló que la instrumentalización de recursos judiciales puede generar presiones indebidas y debilitar las instituciones.
Asimismo, el organismo enfatizó que los controles jurídicos deben proteger la institucionalidad. Por el contrario, su uso indebido podría erosionar la confianza en el sistema democrático.
Llamado a garantizar independencia y funcionamiento institucional
Finalmente, la OEA pidió que los estándares de independencia se evalúen con criterios objetivos. También alertó sobre el riesgo de interpretaciones amplias que permitan exclusiones arbitrarias.
El organismo concluyó que Guatemala necesita que sus órganos constitucionales funcionen con normalidad. En consecuencia, instó a evitar interferencias que comprometan su autonomía y correcto desempeño.






